Rebeldes del fútbol
- hace 51 minutos
- 3 Min. de lectura

Eric Cantona es presentador de serie documental
Jorge Alonso Espíritu / Subterráneos
El legendario Eric Cantona presenta una serie documental sobre cinco figuras que vivieron el deporte con la dignidad de quien busca un mundo mejor.Las afrentas se acumulan una tras otra: el sinsentido, el ridículo. Gianni Infantino, mandamás —o showman— de la FIFA, se inventa un premio de la paz y se lo otorga a Donald Trump, el mismo que ordena bombardeos sobre niños y amenaza a la selección de Irán. Mientras tanto, el ídolo global, Lionel Messi, visita junto a su equipo, el Inter Miami, al presidente estadounidense. Es parte del trabajo, dirá alguno; sin embargo, la imagen persiste: futbolistas riendo con el mandatario mientras este habla de guerras y aniquilaciones.
Pero el problema no es Messi ni su silencio —inocente, evasivo o simplemente desinteresado— frente a los entresijos políticos del mundo que habita. Como apunta Diego Fonseca, ha transitado escenarios ideológicamente opuestos sin fijar postura. El problema es otro: un sistema socioeconómico que lo ha fagocitado todo, incluido el fútbol. No es casual que el cronista Juan Pablo Meneses hable en su nuevo libro, Postfútbol, de una cultura donde el deporte colectivo se diluye en la lógica individual del mercado, y donde los jugadores aspiran, antes que nada, a ser influencers. ¿Y no ha sido siempre así?
El 25 de enero de 1995, Eric Cantona hizo historia. Tras recibir insultos xenófobos, saltó la valla del estadio del Crystal Palace y lanzó una patada karateca contra un aficionado fascista. El gesto podría parecer anecdótico, pero su carga simbólica lo desborda: nueve meses de suspensión, trabajo comunitario, una multa millonaria… y aun así, el propio Cantona ha dicho que fue el mejor momento de su carrera. No es poca cosa para “The King”, ganador de una treintena de titulos entre colectivos e individuales.
Ese mismo Cantona conduce Rebeldes del fútbol, una serie documental de cinco episodios que recupera las historias de jugadores que hicieron de su oficio una trinchera. Las vidas que ahí se narran rozan lo mítico: Sócrates y la “Democracia Corinthiana”; Didier Drogba, capaz de incidir en el cese de la guerra civil en Costa de Marfil; Rachid Mekhloufi, quien abandonó su carrera para sumarse a la independencia de Argelia; Predrag Pašić, fundador de una escuela de fútbol en medio del asedio a Bosnia; y Carlos Caszely, quien se negó a estrechar la mano del dictador Augusto Pinochet.
Por supuesto, la serie en ningún momento busca la neutralidad, ni toma distancia de las figuras que relata. Eric Cantona funge más como guía que como analista, lo que privilegia la contemplación sobre la confrontación -de hecho, hay una linda admiración mutua entre los protagonistas y el francés-. La construcción del discurso, hecho con una mezcla de materiales de archivo y cabezas parlantes, no aporta novedad a los episodios, que funcionan más como una cápsula donde la historia personal dialoga con procesos políticos más amplios.
Pero quizá ahí reside la emoción más profunda de la serie: en esa memoria de resistencia que nos recuerda que el fútbol puede ser algo más que espectáculo. Puede ser, todavía, un espacio de dignidad. Un motor de transformación social. Un lugar desde donde los pueblos —aun en medio del ruido— imaginan una vida mejor.
Links:

***
Visita nuestras redes sociales: Facebook, Instagram, Youtube, Tik Tok y X.

_edited.png)



Comentarios