Música para el Mes de la Historia Negra, parte I
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Patti López / Subterráneos

Puebla, Puebla; 12 de febrero de 2026. Este es el Mes de la Historia Negra, un buen momento para recordar las luchas antirracistas en Estados Unidos, que también pueden contarse a través de sus canciones. Desde los himnos espirituales que acompañaron las marchas por los Derechos Civiles, hasta las composiciones que proclamaron orgullo, la música se ha convertido en un instrumento de resistencia.
En la más reciente entrega de Canciones para re-existir: sonidos antirracistas, disponible en Circo Volador Radio, te comparto un recorrido por momentos clave que no sólo revisitan episodios históricos; también los conectan con debates que siguen vigentes.
Movimiento por los Derechos Civiles: cantar frente a la segregación
Entre las décadas de 1950 y 1960, el movimiento apostó por la organización comunitaria y la no violencia, frente a un sistema que normalizaba la segregación racial. En ese contexto, el góspel, el blues y el soul se transformaron en herramientas políticas.
“Strange Fruit”, interpretada por Billie Holiday, expuso los linchamientos de personas negras en el sur estadounidense. Cada interpretación fue un acto de valentía ante un país atravesado por el terror racial.
Sam Cooke convirtió “A Change Is Gonna Come” en un tema icónico del movimiento, afirmando que el cambio, aunque lento, es inevitable.
Nina Simone respondió a la violencia racista con “Mississippi Goddam”, marcando un precedente: la música negra también podía ser abiertamente política.
“We Shall Overcome”, en voz de Joan Baez, acompañó marchas y detenciones como mantra colectivo.
Black Power: orgullo, organización y autodefensa
Tras los avances legislativos surgió una pregunta incómoda: ¿era suficiente la integración frente a la violencia estructural? A finales de los sesenta emergió el Black Power, postura política y cultural que defendió el orgullo racial y la autodeterminación.
En ese contexto nació el Partido Pantera Negra, que desarrolló programas sociales que marcaron a generaciones: comedores gratuitos para niñas y niños, clínicas comunitarias, campañas de salud y formación política.
El discurso se radicalizó de la mano con la música.
En 1971, Gil Scott-Heron proclamó “The Revolution Will Not Be Televised”: que afirma que la revolución no será un espectáculo, ni mercancía, ocurrirá en la conciencia y en la acción colectiva.
Elaine Brown, miembro importante de la organización, escribió “The Meeting”, recordando que el Black Power también fue disciplina, política y trabajo sostenido por mujeres negras.
Jimi Hendrix, criticado por contar en ese momento con un público mayoritariamente blanco, desafió el orden racial de la industria musical. Su tema “Voodoo Child (Slight Return)” encarna una libertad sonora que rebasó los límites culturales de la época.
Tras el asesinato de Malcolm X, la canción “Malcolm’s Gone”, de Leon Thomas & Pharoah Sanders, transformó el duelo en un ritual sonoro.
La primera parte de esta curaduría confirma que la música también ayudó a escribir la historia.
La selección completa puede escucharse a través de Circo Volador Radio. https://www.circovoladorradio.org/
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