Los albañiles, 50 años de la obra maestra de Jorge Fons
- hace 16 horas
- 2 Min. de lectura

La película basada en la novela de Vicente Leñero
Jorge Alonso Espíritu / Subterráneos
En el canon del cine mexicano con fuerte comentario social, tiene un lugar especial "Los albañiles", cinta de 1976 dirigida por Jorge Fons, basada en el clásico escrito por Vicente Leñero: En una construcción de la Ciudad de México, el velador de la obra es asesinado. La búsqueda del asesino entre los trabajadores de la obra dará pie a un estudio de las condiciones sociales en el México de los años sesenta.
La historia se sitúa en el contexto del llamado milagro mexicano, ese periodo de crecimiento económico sostenido que, entre los años cuarenta y setenta, alimentó la idea de que el país avanzaba de manera firme hacia la modernidad. Desde la cultura oficial —el cine, la publicidad, el discurso político— se proyectaba la imagen de un México urbano, industrial y optimista. Sin embargo, como ya lo había mostrado Buñuel en Los olvidados, esa prosperidad convivía con profundas desigualdades sociales y con sectores enteros de la población que quedaban al margen de ese progreso.
Leñero sitúa su relato justamente en ese punto de fricción. Y es brillante que lo haga a partir de la mano de obra que construyó el espejismo de modernidad. El edificio en construcción es un microcosmos donde aparecen los rostros menos visibles de ese desarrollo: trabajadores migrantes que llegan del campo a la ciudad, hombres que sobreviven entre la precariedad, el alcohol y la violencia cotidiana, y que al mismo tiempo conservan la esperanza —a veces ingenua— de que el trabajo duro les permitirá alcanzar una vida mejor.
Desde el punto de vista literario, la novela resulta notable por su complejidad formal. Leñero construye el relato a partir de múltiples testimonios y puntos de vista que se superponen. El narrador no solo es poco confiable: la voz narrativa cambia constantemente sin aviso, obligando al lector a reconstruir los hechos a partir de versiones parciales, contradictorias o interesadas. Fons diluye el juego literario, pero la dirección de personajes (icónicos Ignacio López Tarso, Jaime Fernández, José Alonso, Salvador Sánchez, “Resortes”) nos permite entender el entramado humano que rodea al crimen.

Así, la película no rehuye nombrar los procesos sociales del México de mediados del siglo XX: la migración del campo a la ciudad, el choque entre formas tradicionales de pensamiento y una modernidad que promete profesionalización y progreso, el machismo arraigado en la vida cotidiana, la persistente ilusión de lo que hoy llamamos movilidad social y la corrupción del aparato policial. En ese sentido la película resulta más contemporánea que otras de nuestro tiempo. Y el hecho de que en la plataforma que tiene sus derechos se exhiba con audio censurado, es muestra de ello.
Los albañiles termina siendo un retrato áspero y conmovedor de quienes levantaron físicamente la ciudad moderna, pero rara vez aparecen en la historia oficial de ese progreso. Y quizá por eso mismo la novela y la película siguen resultando tan poderosas hoy: porque nos hacen pensar sobre la justicia, la verdad y las condiciones de vida de quienes sostienen, con su trabajo invisible, la promesa de modernidad.
Link de película completa:

***
Visita nuestras redes sociales: Facebook, X, Instagram, YouTube y TikTok

_edited.png)



Comentarios