Carnaval afromexicano Coyolillo 2026
- hace 19 horas
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Patti López / Subterráneos
Identidad, tradición y manifestaciones sociales

Coyolillo, Veracruz; 17 de febrero de 2026. En la comunidad de Coyolillo, enclave afromexicano ubicado en el centro del estado de Veracruz, se celebra uno de los carnavales de herencia afro más importantes del país. Esta festividad, además de su relevancia cultural, también se ha convertido en un acto de reafirmación identitaria y de manifestación social.
La tradición oral cuenta que las personas esclavizadas que fundaron el pueblo tenían originalmente un solo día al año para descansar. Ese día se fue transformando en una celebración de libertad y, con el tiempo, se consolidó como el carnaval afromexicano de Coyolillo. En la actualidad, la fiesta se extiende de domingo a domingo, aunque el día más importante es el martes.
Y así fue como este martes cientos de visitantes, provenientes de distintas regiones de México y del extranjero, llegaron al pueblo para sumarse a la celebración.
La hospitalidad de sus habitantes es parte esencial de la experiencia, que se traduce en el ya tradicional Chiletón, una actividad comunitaria con la que da inicio la jornada y en la que las familias suelen donar chiles rellenos, platillo típico de la localidad, para formar un “chile monumental” que después se reparte entre los visitantes. Este año se juntaron alrededor de 2100.
A lo largo de la tarde se presentaron agrupaciones artísticas con repertorios que aluden a la herencia de la diáspora africana: salsa, sones, danza y tambores.
Posteriormente, se realizó la coronación de la corte real: la juvenil, encabezada con orgullo por la reina Yaretzi; el rey Tomy, que aportó baile y alegría; y la princesa Jessi, representando a la comunidad migrante. Este año hubo una invitada particular, la reina de la tercera edad, una influencer de la región conocida como La Tía Lupe.
Y llegó uno de los momentos culminantes: el gran desfile, encabezado por la corte que pasea en carros alegóricos, acompañada por “los disfrazados, negros o jejés”, personajes que portan un traje de tela de colores, capa de retazos, gorro de flores, máscara tallada en madera, de animales con cuernos, bueyes por lo general, y un cencerro. Este atavío tradicional ha sido asumido recientemente con mayor conciencia, como un elemento que debe preservarse.
A esta actividad se sumaron algunas comparsas, también visitantes y gente de la comunidad, que avanzaron bailando al ritmo de la música de moda.
Pero, de un tiempo para acá, el carnaval también se ha convertido en un espacio de expresión social y política. En esta edición pudieron leerse pancartas con mensajes de rechazo a las acciones del U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE), críticas a la discriminación hacia personas chicanas y muestras pro Palestina. Estas manifestaciones no son ajenas a la realidad local, ya que Coyolillo mantiene una fuerte relación migratoria con Estados Unidos, donde reside una parte importante de su población.
Así, el Carnaval afromexicano Coyolillo 2026 confirma que este pueblo negro es fiestero, pero que celebrar también puede ser un acto de memoria, orgullo y hasta un posicionamiento.
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