Puebla en el mes del Orgullo

Texto: María Villatoro, Fotografía: Beto Vergara / Subterráneos


Puebla, Puebla. 22 de junio de 2022. El pasado sábado 18 de junio, se celebró, después de dos años de suspensión por pandemia, la icónica “Marcha por el Orgullo” de la Comunidad LGBTTQ+ celebrada en toda la República Mexicana. El zócalo de la Ciudad de Puebla recibió a todos los desfilados con un escenario en el que se presentarían diversos ballets y agrupaciones coreográficas pertenecientes a la comunidad así como La Flamante Sonora Dinamita y DJ Go Sty.


Partiendo desde el Parque Juárez, se hacían notar las banderas arcoíris ya sea en sombreros, blusas, collares florales, globos y hasta automóviles, que llenaron de colores la ciudad. Carros alegóricos, patrocinados por clubes gay como Garoto´s y empresas de condones como Prudence, paseaban a entusiasmados bailarines y bailarinas que bajo himnos como “¿A quién le importa?” (Alaska), “Me solté el cabello” (Gloria Trevi) o “La Loba”(Shakira) repartían dulces y saludaban a los espectadores a veces con el tan gracioso, y atinado, “Esos mirones, también son maricones”. Felicidad, libertad y diversidad se fueron derrochando hasta el arribo de la comitiva al centro histórico.


En altísimas, tremendas y glamourosas zapatillas, los y las Drag Queen causaban sensación entre los espectadores quienes les detenían para hacerse fotos con ellos y ellas halagando sus vestuarios y galanura. Vestidos con faldas, playeritas y paliacates, las mascotas, en su mayorías perros y puerquitos, sí, puerquitos, también marcharon singulares y animados apoyando a sus tutores.


Otros participantes que, en opinión de algunos, no tenían nada que hacer ahí, pero en la personal me pareció muy solidaria, fueron las familias hetero parentales que, incluso con niños pequeños, desfilaron con carteles apoyando la diversidad, señalando el derecho de la comunidad a las uniones civiles y a la adopción y recalcando en carteles frases como “Ninguna muestra de amor debe ser censurada”.


Besos, abrazos y caminatas de la mano entre personas del mismo género, fueron aplaudidas delante de la catedral. Iglesias y oficinas de gobierno fueron el fondo idóneo para que “Trans” y “Dragas” posaran extravagantemente haciendo alarde de su libertad. Incluso, una pareja de estudiantes, sin mayor remordimiento, afuera de las instalaciones del CENCH pudieron darse besos abiertamente sin riesgo a ser reprendidos por su escuela.


Ese sábado en Puebla el lema fue “Inclusión para las Diversidades”. Ese sábado en Puebla, todo se pintó de colores. Ese sábado en Puebla, fue el día más “gay” del año y también uno de los más alegres, amorosos y coloridos donde todos celebramos, aunque sea por un día, la libertad.