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El ruido de las ruedas también es ciudad: Go Skate Day

  • hace 11 minutos
  • 2 min de lectura

Beto Vergara / Subterráneos 

Puebla y la defensa del Xonaca 

Puebla, Puebla; 25 de junio de 2026.  El sonido de una patineta contra el concreto tiene algo que decir, es la expresión de una comunidad que durante años ha aprendido a encontrarse en espacios que muchas veces la ciudad parece olvidar.


Este año el Go Skate Day en Puebla tuvo un significado distinto. Más que una celebración, fue una manifestación por la defensa de los espacios dedicados al skate y al deporte urbano.


En días recientes la comunidad perdió uno de sus espacios. El skatepark de Flor del Bosque fue demolido sin previo aviso, dejando nuevamente sobre la mesa una pregunta que acompaña desde hace años a quienes practican deportes urbanos: ¿qué lugar tienen estos espacios dentro de la planeación de la ciudad?


La preocupación no termina ahí. Otros espacios enfrentan incertidumbre, como el skatepark del Parque Juárez, relacionado con las modificaciones urbanas derivadas del proyecto turístico del cablebús. A esto se suma una realidad conocida por quienes habitan estos lugares: el abandono progresivo de infraestructuras destinadas al deporte urbano y la cultura, una historia que también se refleja en espacios cercanos como el Teatro Recek, un proyecto cultural que resiste a pocos metros del Xonaca Skate Park, pero que comparte la misma sensación de olvido institucional.


Por eso este Go Skate Day no fue solamente saltar y rodar.



La jornada comenzó en el Parque Juárez. Desde ahí la comunidad tomó las calles en una ruta que se convirtió en marcha rumbo al monumento a Carmen Serdán. 


Al llegar al monumento, el lugar se transformó. Los escalones, los plintos y la arquitectura dejaron de ser solamente parte del paisaje urbano para convertirse en territorio del deporte urbano. Ahí hubo convivencia, trucos y esa manera particular que tiene el skate de transformar un espacio común en un punto de encuentro.


Más tarde la comunidad se trasladó al Xonaca Skate Park, ese lugar donde generaciones distintas coinciden, donde quienes empiezan aprenden de quienes llevan años rodando y donde cada caída forma parte del proceso.


La noche continuó con música y presentaciones de bandas. Celine fue la encargada de abrir el escenario. Una banda nacida en Xonaca, por eso su conexión con el público es inmediata. Estaban tocando en casa.


Al Xona se viene a dejar algo más que sudor. Se viene a dejar adrenalina. Se viene a probar límites, a compartir golpes, aprendizajes y momentos. Porque en el skate, como en la música, la conexión también ocurre en la cercanía: un empujón, un choque, una caída compartida o una celebración después de un truco logrado.


Así es vivir el Xona.


Moverse juntos.Pelear juntos.Entrenar juntos.Disfrutar juntos.Vivir juntos.

La defensa de un skatepark no es solamente la defensa de concreto y rampas. Es la defensa de una comunidad que encontró ahí una forma de expresarse, de pertenecer y de construir ciudad.


Porque una ciudad no solamente se mide por los edificios que levanta, ni por los turistas que atrae, sino también por los espacios donde sus habitantes pueden encontrarse.




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