Anina
- hace 1 hora
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La historia de una niña capicúa y una película entrañable
Jorge Alonso Espíritu / Subterráneos

Es, según los portales especializados en internet, una de las películas más queridas en la historia de Uruguay. Aunque hay que ser justos, es una coproducción con Colombia en la que es clara la factura de ambas cinematografías. Además, es una cinta sencilla, tanto como entrañable.
Se trata de Anina, adaptación del libro de Sergio López Suárez: Anina Yatay Salas.Como los más observadores ya lo habrán notado, la trama del filme gira en torno a la anomalía que es el nombre (y apellidos) de la protagonista: una chica capicúa. Pues eso, porque, ni modo, así son los niños. Esto la meterá en un problema cuando se desate una pelea en el patio de recreo. Las consecuencias —esperadas— pasan a ser inesperadas cuando la directora castiga a las involucradas con un extraño reto.
En este punto, la historia se torna un tanto predecible para los adultos. No es relevante. El misterio permanece para el público objetivo —los pequeños—, y lo que falta de misterio para nosotros sobra en arte, encanto y ternura. Anina cuenta con una realización impecable: la animación y los diseños son hermosos. No necesita las avanzadas técnicas de animación digital que en ese 2013 abarrotaban las carteleras; por el contrario, marca diferencias y se separa del resto de las opciones.
Y además entrega mensajes —unos más obvios que otros— sobre comunidad, aceptación, curiosidad y conocimiento, sin caer en el mandato ñoño de “ser mejores” porque sí.
En suma, Anina es una gran película que, a 13 años de su estreno, se mantiene vigente como una excelente opción para ver en familia: para que disfruten los niños y para que los adultos se deleiten. Anina está disponible en internet de forma libre y a través de la plataforma Tubi.

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