Al grito del Punk
- Subterráneos
- 18 sept 2025
- 2 Min. de lectura

Crónica de mi primer concierto de punk rock Nacional
Beto Vergara / Subterráneos
Puebla, Puebla; 17 de septiembre 2025. Organizado por los gestores del Foro Puebla, ahora, el Salón Ferrocarriles fue escenario de una noche intensa de rock nacional y punk mexicano. El cartel estaba encabezado por ESP3CIMEN, banda que celebra 38 años de resistencia sonora y conciertos sin tregua.
Desde antes de entrar, la calle ya era una estampida: tres ambulancias, chamarras negras, estoperoles, mohawks, spikes, botas altas y la inconfundible actitud antisistema que ha mantenido al punk vivo por generaciones. En la entrada, los organizadores me dan instrucciones de seguridad: más que reglas estrictas, consejos de sobrevivencia para una fiesta de alto voltaje.
La noche arrancó con la banda Sodoma, metal en español para abrir camino. Entre riffs pesados y la voz cruda de Insolente, la pista se convirtió en un ritual: los pasos lentos del slam, la danza colectiva donde se cruzan, el que empuja con rabia, el que se incomoda, el que protege a su pareja sin salirse del baile y el que se avienta con todo, cargando incluso a su hijo sobre los hombros. También está el que se arranca la playera y grita cada rola con el rostro iluminado de sudor y felicidad. Una radiografía de la tribu urbana que hace suyo cada concierto, su ritual.
Después llegó Leprosy, y con ellos el moshpit tomó más fuerza. La gente coreaba cada rola, pedía más. No podía faltar la descarga de "México Bárbaro", himno perfecto en vísperas del Grito de Independencia.
El turno seguía para Destino Perdido, que mantuvo encendido el ambiente. Luego apareció Garrobos, inyectando puro hardcore punk, con un mensaje claro: fortalecer la unión entre comunidades y no olvidar a los afectados en Iztapalapa tras la explosión de una pipa días atrás. El sudor, la rabia y la conciencia social mezclados a un solo grito.
Sur 16 subió al escenario para seguir con la celebración.
El festival seguía su curso, pero la noche me obligó a dejar la fiesta antes del plato fuerte: ESP3CIMEN, quienes cerrarían el cartel con su carga de historia y resistencia. Será en otra ocasión para poder comer todo ese concierto.
El punk y el rock urbano en Puebla siguen vivos, latiendo fuerte, multiplicándose en cada slam, en cada grito y en cada noche larga.
Larga vida al Punk.
Larga vida a los conciertos de rock urbano en Puebla.
***
Visita nuestras redes sociales: Facebook, X, Instagram, YouTube y TikTok

_edited.png)




























































Comentarios