Leñadores¡ reaparece y promete
- hace 3 días
- 9 Min. de lectura

A fines del año pasado la banda volvió con potente y renovado hardcore / screamo
Polo Bautista / Subterráneos
Puebla, Puebla; 24 de marzo de 2026. Hace casi tres lustros, durante la hoy nostálgica época prepandemia, Arturo Escoto (bajo) y los hermanos Antonio (guitarra) y Sergio (batería) García se reunieron para dar forma a sus inquietudes musicales más aberrantes. Con influencias del punk, el hardcore, el screamo y otros sonidos afines la tercia poblana fundó Leñadores¡, propuesta notable que supo rápidamente captar el interés del público amante del estruendo. Sin embargo, la pandemia les marcó temporalmente una pausa en el camino, aunque ahora están de regreso y muy resueltos a retomar la intensa música que dejaron pendiente.
Sé que llevan algunos años tocando, pero ¿cuándo iniciaron con Leñadores¡?
Sergio: Sí, ya tenemos un rato tocando, aproximadamente desde 2015. Yo tenía en ese entonces alrededor de quince o dieciséis años, ahora tengo veintiséis. Había un giro interesante antes de la pandemia; es decir, nos jalaban o nos echaban el ojo otras bandas más seguido. Pero cuando empezó el confinamiento todo se cayó, aunque al mismo tiempo renacimos con otro proyecto: Naïveté.
Antes de abordar a Naïveté, ¿desde el principio ya eran Leñadores¡ o tenían otra banda?
Antonio: Más o menos fue Leñadores¡ a partir de 2015, y por ahí de 2017 o 2018, cambiamos de alineación y entró Arturo. Así fue como tomó forma el proyecto tal como lo conocemos. De 2017 a 2019, tuvimos un periodo de mucha actividad y fue cuando más tocamos, pero como dijimos, llegó la pandemia. Ahora estamos reviviendo Leñadores¡, tan solo hace un par de meses.
¿Cómo dieron con Arturo?
Arturo: Nos conocimos en un grupo religioso cuando estábamos chavos, se llama Éxodo. Es similar a los boy scouts, pero en religión. Era divertido, había muchas actividades para los “morros” y la cuestión parroquial no era el tema principal, sino se enfocaban más en forjar el carácter. Ahí coincidimos, cada quien pertenecía a una tribu, íbamos a las asambleas, así le llamábamos a las reuniones de todos los sábados, y salían muchas cosas. Fuimos a campamentos, etc. Eso fue lo que desde pequeños nos hizo grandes amigos, a mi parecer.
Leñadores¡ es un título curioso para una banda como la que sostienen, ¿a quién se le ocurrió y por qué?
Antonio: Antes de que este proyecto fuera en sí Leñadores¡, durante la preparatoria, teníamos otra alineación y el grupo se llamaba Eastwood, como el actor Clint Eastwood. Entonces una agrupación amiga llamada Curly, nos empezó a desbaratar el nombre: Eastwood, Wood, maderos, madereros, leñeros, leñadores, y al final fue como, Leñadores¡ suena bien, hay que adoptarlo. Realmente no se nos ocurrió, sino que lo adoptamos. También tenemos el signo de admiración invertido, el cual es parte de nuestra identidad e igualmente se nos hizo divertido ponerlo.
¿El screamo y el hardcore fueron sus influencias desde el inicio o tenían otros sonidos en mente?
Sergio: Nuestras influencias han sido las mismas. Creo que nuestro grupo colectivo preferido es The Fall of Troy, y gracias a él comenzamos a realizar cosas complejas. Antes tocábamos más punk, más rápido, el típico “tupá”, “tupá”, “tupá”. Posteriormente nos aventuramos a romper los tiempos, el 4/4 que todo el mundo toca y todavía tocamos, pues decidimos alejarnos de eso. Nos sentábamos, poníamos las notas y decíamos, en vez de hacer cinco tiempos hay que hacer seis, siete, ocho, nueve y regresábamos a tres, seis, ya sabes. No siempre hicimos eso, últimamente nos guiamos un poquito más por el screamo, pero en general es el hardcore.
¿Cómo era la escena que conocieron y con quiénes compartieron el escenario antes de la pandemia?
Sergio: Nuestro primer show oficial fue con Sputnik, en el Beat 803, durante la gira Ya no hay respetour, en mayo de 2015. Tocaron BETA, D1N1, Hong Kong Blood Opera, Joliette, Los Viejos, Dolores de huevos… tocamos con muchas agrupaciones. La escena en ese momento tenía menos bandas que ahora, eso quiero creer, porque en Puebla realmente eran contadas las propuestas que hacían su propia música. Siempre hubo grupos de covers, pero cuando nos adentramos completamente nos buscaban independientemente de si éramos buenos o no; quiero decir, que nos buscaban porque sabían que trabajábamos en algo propio. Tocamos mucho con una banda extinta que se llamaba For Dummies, de Xalapa, e igualmente con DJ Perro. Aparte de DJ Perro que es local, las agrupaciones foráneas buscaban un proyecto poblano que hiciera las cosas y en su momento fuimos nosotros. Obviamente había muchísimos grupos, pero apenas estábamos entrando y en la escena el target o los referentes a seguir eran las bandas ya mencionadas.
Antonio: La escena era hardcore. Se movía un poquito más el circuito pesado, luego se fue apagando o fueron saliendo menos propuestas y actualmente pienso que están resurgiendo todas esas modas. Es como cuando empieza un género que se va diversificando, muere entre comillas y renace de otras formas. Eso está muy chido.
Fortem Fvtvrvm es su primer EP en formato cassette, ¿qué me pueden decir de él? ¿cómo lo hicieron?
Antonio: Salió en 2019, justo antes de la pandemia. Lo sacamos y la idea era aprovechar nuestro momento de mayor actividad utilizando ese EP. Por fortuna nos cayeron buenas invitaciones de fuera. Salió hace siete años y hasta la fecha es lo más reciente que tenemos después de reactivar el proyecto en vivo, aunque también lanzamos antes el LP Sinérgico (2017) y luego el sencillo “Bambino Estrella” (2020).
Arturo: Ellos ya tenían medio armado el EP, antes de que yo me uniera. Después llegué y me dijeron: “Ok, tenemos una idea sobre esta rola. Aquella otra la tenemos concretada, y estas más pues no tenemos ni idea”. Eso fue bastante interesante, pues aparecí justo para crear una canción con ellos. No fue como en los procesos de otras agrupaciones, que llegas y debes aprenderte tales canciones. Fue más bien como: apréndete una canción, crea y dime qué te gustaría hacer en esta parte. Ahí me sentí totalmente integrado, porque ya era propio. Incluso recuerdo que en ciertas secciones estuvimos probando diferentes cosas con la batería, el bajo y la guitarra. Fue un proceso bonito, muy natural. Lo que pasa con esta banda, incluso con Naïveté, es que antes de ser compañeros de grupo somos amigos, muy amigos. Eso facilita todo, gracias a esa química el proceso musical es mil veces más fácil.
Antonio: Se siente más familiar, cercano y natural. Meter a Arturo fue una decisión que Segio y yo tomamos, pues necesitábamos a alguien que ya conociéramos de tiempo. No teníamos un parámetro, pero queríamos a alguien que fuera familiar. La verdad, cuando tuvimos a Arturo en mente fue como “solo puede ser él”. No conocíamos a otra persona que encajara tan bien con lo que deseábamos y además somos amigos. Entonces le mandamos un mensaje y le dijimos, hay dos rolas que ya están y deben hacerse más. Así fue como salieron esas cuatro piezas (“Bambino estrella”, “Lactosa galopante”, “La mandíbula de un toro no es comestible” y “Fragmentos”).
¿Ese EP lo grabaron en Estudios Guajiro?
Sergio: Lo grabamos en el Tecnológico de Monterrey…
Arturo: Pero nos lo grabaron personas de Estudios Guajiro.
Antonio: Fue por parte de Estudios Guajiro; o sea, su personal: Felipe, Rolando, etc., pero en las instalaciones del Tecnológico de Monterrey.
¿Cómo se organizan para componer? ¿Cuál es la dinámica?
Arturo: Es muy interesante, solo fluye. A veces soy el último en estar durante el proceso creativo, no porque no esté desde el comienzo. Es decir, ocasionalmente Sergio llega con una base y es como amigos, me encantaría hacer una canción en 3/4, o tengo tal ritmo, o quisiera este remate para incorporarlo en alguna pieza. Toño siempre está haciendo riffs y tiene licks, entonces ellos usualmente traen música lista. El proceso de Leñadores¡ es eso, ellos llegan con una base muy interesante y entre los tres la vamos coloreando.
Antonio: Tenemos también esta cuestión de hacerlo divertido. De vez en cuando nos retamos para hacer cosas locas. Agarramos un número de teléfono de quien sea y hacemos esos tiempos, por ejemplo, si es 2224, entonces son tres tiempos de dos y uno de cuatro. Tenemos ese tipo de nociones referente a la composición; claro que ya con un esqueleto más o menos establecido, pero a partir de ahí decidimos si se hace esto, quitarle, ponerle y como dijo Arturo, colorearlo. Así es como salen las canciones.
¿Con respecto a las letras y los nombres de las canciones de qué manera las determinan?
Antonio: Las letras suelo escribirlas yo, pero siempre las pongo en tela de juicio. Hablo de esto, pero podemos cambiarle, moverle, quitarle o dejarle todo lo que quieran. Por otra parte, los nombres de las composiciones generalmente es Sergio quien se encarga, pero igualmente es un peloteo de ensayo, salida u ocasión que estemos los tres y decimos alguna tontería, chiste local y demás. Que de repente nos haga un ring y decir, eso suena bien para nombre de canción, que se quede. Todavía no sabemos cuál va a ser, pero que se quede. De repente guardamos una lista de nombres tontos para cuando tengamos que nombrar una canción y decir, esto suena a esto, pues que se llame “Lactosa galopante”. Supongo que esa rola salió porque alguna vez dijimos, imagínate una vaca corriendo.
Arturo: Tenemos una pieza que todavía no sacamos, sigue en el baúl de los recuerdos la cual se llama “Mis dedos huelen a pasta”, y después dijimos, vamos a nombrarla en abreviatura y que solo sea “MDHAP”; o sea, una tontería también.
¿Cómo es que se integraron o formaron Naïveté?
Sergio: Fue en 2020. Durante la pandemia cuando poco a poco podíamos salir, íbamos a ensayar. Después nuestro amigo Fernando Obregón, ex integrante de Joliette, comenzó a venir a Puebla, porque él estaba en Ciudad de México (CDMX). Le decía que, si no tenía nada que hacer viniera con nosotros a cotorrear, jugar o lo que fuera. Entonces llegaba y empezábamos a tocar. Nos reuníamos constantemente hasta que decidimos hacer canciones. Las compusimos y de ahí salió el álbum homónimo de Naïveté (Tormentas Records, 2022). Fue muy orgánica la transición de Leñadores¡ a Naïveté, realmente ni siquiera fue un cambio, simplemente dijimos, pues vamos a ver hasta dónde llega y creo que está llegando muy lejos. Desde ahí tocamos sin parar y toureamos por todos lados, también sacamos el split Arrebato (Tormentas Records, 2024), etc. Estamos reactivando Leñadores¡, pero nos encontramos en ambos proyectos.
¿Qué tan similar o diferente es trabajar con Naïveté?
Sergio: Diferente porque hay una persona extra, la cual tiene ideas diferentes a nosotros, pero parecido porque igualmente fluyen las cosas. Podría decir que es un poquito más estudiado en el caso de Naïveté, e insisto no sólo es una persona adicional, sino también su conocimiento. El hecho de que Fernando esté en este mundo desde hace diez o cinco años antes que nosotros, pues obviamente marca una diferencia, pero eso no quita el hecho de que el método sea similar, solo cambian un par de aspectos más específicos o meticulosos. Aunque, al final somos los cuatro en una sala de ensayo, viendo qué sería lo mejor para una canción. El cómo nombramos las piezas es lo mismo. Las letras las componen entre Fernando y Toño, el bajo Arturo y yo la batería. Nuevamente, si tengo una idea para el bajo la comento, si alguien tiene una idea sobre la batería la comenta, etc.
¿Por qué retomar Leñadores¡ ahora? ¿Hay alguna razón en específico?
Antonio: Realmente se lo debemos a Julio, el ex manager de DJ Perro, un gran amigo quien tenía ganas de armar un show y nos dijo: "Quiero que toque Leñadores¡", y dijimos va. Después de todos los proyectos que tuvimos con Naïveté, los tours y demás, pues consideramos que estábamos en un punto no cómodo, pero sí en uno donde podíamos manejar ambas propuestas. Con eso llegó la motivación de retomar Leñadores¡, además de ciertas invitaciones por parte de amigos, organizadores y otras personas.
¿Hay planes de sacar nuevo material pronto?
Antonio: Sí, tenemos pensado hacer eso. Aquellas rolas que se quedaron en el limbo antes o durante la pandemia vamos a retomarlas junto con ideas nuevas y un par de sorpresas extra.
¿Tienen presentaciones programadas para estos meses?
Arturo: No sé cuando salga esta entrevista, pero el sábado veintiuno de marzo vamos a estar en el H.U.M.STIVAL, lo organizan los chicos de la iniciativa H.U.M (Hágalo Usted Mismo). Nos invitaron y ya hemos trabajado con ellos varias veces como Naïveté. Nos dijeron: “Está chido que revivieron Leñadores¡, nos late mucho. ¿Les gustaría jalarse?”. Con todo gusto. No será la primera vez que vamos a CDMX como Leñadores¡, gracias a Dios ya fuimos y en este corto tiempo volveremos. Vamos a estar con grupos importantes como Satón, Soga, Annapura y otras. Incluso el horario que nos dieron está estupendo, siento que sí nos consideran. Me gustaría mencionar que en el segundo show del regreso de Leñadores¡, justamente aquí en Antiforo 25, nuestra casa, compartimos escenario con otra banda que tiene Fernando, se llama Acróbata. Me gustó mucho la sinergia que se conjuró, porque ya habíamos tenido un concierto Naïveté – Acróbata, después tuvimos un Acróbata – Leñadores¡. Pensé, quiero estar haciendo esto todo el tiempo.
Sergio: También tuvimos un evento en CDMX, Leñadores¡ – Naïveté. Fernando sube con su banda y nosotros bajamos. En fin, el veinticuatro de abril vamos a tocar aquí en Puebla. Va a estar chido, cáiganle cual sea la banda que les guste. Si quieren escuchar música nueva, pues asistan y nos harán un favor a nosotros los artistas.
Antonio: Este año queremos hacer mucho ruido y lo vamos a hacer.
Videos YouTube:
La mandíbula de un toro no es comestible en vivo:
Lactosa galopante:
Bambino estrella (feat. Fernando Obregón):
***
Visita nuestras redes sociales: Facebook, X, Instagram, YouTube y TikTok

_edited.png)













Comentarios