El cine mexicano a través de la mirada del director de Cantinflas, Sebastián del Amo

Texto Rocio Conde / Subterráneos

Fotografía Charles Kaus


Puebla, Puebla. 10 de junio de 2022. El punto de reunión fue una de las salas de cine que tiene el Complejo Cultural Universitario y estamos preparados para oír de viva voz la experiencia de un director que llevó a la pantalla grande la historia de la vida de Mario Moreno ‘Cantinflas’, quien es uno de los actores más reconocidos a nivel mundial en el cine mexicano.


Sebastián del Amo comienza con la frase:

“Este negocio es cuestión de tenacidad, de ser el más necio de todos”. "Sin duda alguna siempre hay una dosis de suerte, de estar en el lugar adecuado, en el momento correcto, pero también tienes que tener un trabajo previo, uno importante, porque las horas que le dedicas a cada proyecto es importante y la gente siempre verá sólo la punta del iceberg y no todo lo que hay dentro".


Sebastián del Amo nos relata que estudió en el “CCC” (Centro de Capacitación Cinematográfica) y se graduó de cine fotógrafo, 10 años los dedicó a ser asistente de cámara y en su estancia en el CCC pasó tiempo documentando el trabajo de Rigoberto Castañeda, (director de la película Kilómetro 31) y los cortometrajes de Tatiana Huezo.


Para él, los años 90 fueron de los más difíciles para la producción de cine en México, no sólo porque no se producía mucho, sino porque la película más famosa de esos años era “La papa sin catsup” entonces las expectativas que se tenían como estudiantes de cine eran diferentes y la gente que estudiaba cine acababa absorbida por la industria de la publicidad. En esa época también existía la industria del videoclip, era parte de la cuestión promocional de los artistas e incluso MTV aún tenía dentro de su contenido videos musicales y varios cineastas se pasaron a esa área, hacer o colaborar en ser directores de videoclips y lamentablemente esa industria se auto consumió y los presupuestos fueron bajando, porque siempre había alguien que lo hacia más barato que otro.


"Me voy a España 8 años, lo que me dio oportunidad de tener bares mexicanos o restaurantes mexicanos allá".


"Desde que estuve en el CCC tuve la inquietud de hacer algo sobre la vida de Juan Orol, (quien fue conocido como el Rey del cine negro mexicano o cine de gánsteres) Entonces sin la ventaja actual del internet no era fácil obtener información, pues fue un proceso complejo de ratón de biblioteca, de ir de biblioteca en biblioteca para recabar o conseguir toda la información. Encontré un libro que es una recopilación de las notas de prensa de un historiador Jalisciense de nombre Eduardo de la Vega Alfaro y gracias a la filmoteca de la UNAM, en la que fue un proceso de 8 meses, pues cada dos días me proyectaban en una sala a mi solo una película y no había nada digitalizado, para mi fue una experiencia increíble y ya con toda esa información, en mi estancia en España me ponía a escribir el guion del Fantástico Mundo de Juan Orol".


"Ese proceso me llevó 6 años en total, ya con el guion escrito pensé que a los españoles les encantaría saber sobre el gallego que llegó a México y se volvió ídolo. Fue así como comencé a mostrar mi trabajo y a pesar de encantarles lo veían como oscuro, como solo un documental que saldría muy caro y no lo veían como película".


"En ese inter regresó a México y mi idea, mi guion, la comenté a unos chicos que tenían una mini productora. Es ahí dónde comienza otra lucha muy complicada, porque no existían muchos medios de financiamiento. En ese tiempo existía el IMCINE. Con el tiempo surgieron fondos que eran netamente préstamos, pues si recuperabas el dinero lo regresabas y un fondo era para películas más comerciales y uno para cine más experimental. Para ser sinceros, aunque fueras beneficiado con ese fondo, muy poco podrías filmar con eso. Posteriormente llegó EFINE, que comenzó a revolucionar un poco la producción en este país, haciendo que subiera de forma exponencial la producción comparándola con 4 películas filmadas en los años 90".


"Las empresas donan un porcentaje que iba destinado a la producción de cine, entonces era como un pago de impuestos y a las grandes empresas les daba cero riesgos".


"Fue así como nosotros (Celuliode Films y yo) entramos en la segunda convocatoria y si la película costaba 24 millones, lo metimos con 1 millón y fue aceptada, entonces así comenzábamos el camino y nos sentíamos felices, pero tardamos otros 6 años en conseguir el dinero. Actualmente pueden ver la película en Vimeo On Demand".


"Liverpool como empresa nos dió el apoyo y fue así como filmamos 'El fantástico mundo de Juan Orol', la presentamos en el festival de Guadalajara ganando el Mayahuel como Mejor Ópera Prima. No teníamos distribución, a pesar de que intente meterlo a todos los festivales del país, preferían películas de otros países y no la nuestra, también la llegaron a catalogar de 'comercial'".


"Tocamos la puerta del Oaxaca Film Fest y su respuesta fue: No podemos porque queremos estrenos nacionales y también porque ya tenemos lo último de Cannes".


"He notado que no sirve de nada que el país tenga un sinfín de festivales y no apoye a la distribución del cine mexicano".


"El siguiente paso era vender la película aquí en el país. Tenemos a Videocine y Cinépolis. Videocine tiene su línea editorial muy marcada y Cinépolis tiene como negocio no la distribución de cine mexicano, sino de las palomitas, de las cuales vende más con Avengers.

Solo que en ese entonces aún no existía Cinépolis".


"Cuando a Videocine le presentamos la película les encantó, pero preferían llevar a los festivales a los actores participantes, alegando que era lo mismo y no a la película y a los creadores".


"Al final Dragon Films, tomó la película para distribuirla y la lanzaron en salas en una mala fecha pero gracias a la película del Fantástico Mundo de Juan Orol llega a mi vida la oportunidad de Cantinflas y es ahí dónde comienza otra aventura".


"Recalco que esto es un 'negocio de necios' porque se te atraviesan muchas cosas, por ejemplo: La vida, la esposa, la familia… Entonces es cuestión de ponerse en un plan y saber que se deben hacer sacrificios, tanto personales como económicos".


"Después de que saliera la película y saber que no se recuperó el dinero, recibo la llamada de unos productores de Monterrey y me dicen: tenemos un proyecto, el de Cantinflas

Ellos intentaron meter el proyecto a proyectos de gestión de cine sin obtener resultados y el dinero que obtuvieron fue por capital privado".

"El primer gran reto era encontrar a alguien que se pareciera físicamente a Cantinflas pues físicamente, la gente sabe y sabemos como es. Pero para esto, los norteños querían a celebridades y en este caso estaban contemplando a Diego Luna".


"Lo que yo pensé es que era un desacierto total pero por azares del destino yo ya conocía a Oscar Jaenada de cuando estuve en España y su sugerencia me pareció fantástica. Oscar, tenía un obsesión por Cantinflas, por ejemplo, su gato se llama Cantinflas y cuando se enteró de que yo estaba a cargo del proyecto, él me mandó fotos caracterizado y vino a hacer el casting, no mando casting grabado, es de aplaudirle que hizo el viaje y yo mismo lo ayude a preparar el casting".


"Tuvo couches de gesticulación, de fonética de actuación, imitadores de Cantinflas, etc. Él estuvo 6 meses de tiempo completo preparando el personaje. Cuando la gente se enteró que sería un actor español quien daría vida a un personaje mexicano hubo muchos comentarios en desacuerdo. Carlos Espejel deseaba que nos fuera mal, por mencionar un ejemplo, pero todo cambió al ver el primer corte porque “si fue a ver a Oscar haciendo de Cantinflas” y con la frase “Ahí está el detalle” marcó el punto del porque era el indicado, pues no quería a un imitador, sino un verdadero trabajo actoral".


"Nuestro desatino fue irnos con Columbia de Estados Unidos y dejar de lado al de México, vieron dos horas de 3 millones de dólares, pero ellos tenían ya una fila de 8 películas de 60 millones y nos dijeron gracias, pero no. Sin embargo, si hubiéramos ido con los de México habríamos tenido posibilidad de que intercediera por nosotros".


"Otro rollo en la película fue la edición y la musicalización, había varias personas que querían meter la mano y pensaban en Juan Luis Guerra, pero al final se quedó Alex Synteck.

Ya estando en el teatro Diana, en Guadalajara en la presentación fuimos testigos de cómo la película fue del total agrado de la gente".


"Nuestro desacierto fue no meter la película a competencia, porque nos dieron esa opción y Óscar pudo haber ganado como mejor actor y España al ver eso hubiera tenido buena distribución allá en ese momento y no dos años después".


"Un dato importante es mantener balance en lo que se invierte en la película y lo que se le invierte en publicidad y copias. Esto significa que el número de copias es la cantidad de salas de cines en los que va a salir y la cantidad de anuncios. Tu productor acabas tu película quebrada, en ceros de dinero y lo pasas a una distribuidora y lo pasas a alguien que lo distribuye, ¡claro! Cobrándose y es “el paso de la muerte” porque tienes que encontrar el beneficio y te gastas dinero en que la película esté a la mano o al acceso del país y o no ves un peso de vuelta o tarda".

"Cantinflas fue una película que hizo 6 millones de dólares en Estados Unidos e hizo 128 millones de pesos en México, en Estados Unidos fue la séptima película más taquillera en la historia, en el 2014. La onceava película independiente más taquillera, quedamos sobre Sin City".


"Después de tantos años ya ha recuperado algo y aquí en México se mantuvo dos semanas consecutivas como la más taquillera, tuvo una corrida comercial en toda América Latina, menos Paraguay e hicimos sobre los 20 millones, los productores acaban de ver su primer ingreso hace 6 meses por todos los rollos que ya les conté y por la novatez.


Actualmente estoy preparando una película que habla sobre la violencia en las relaciones de pareja, con grandes artistas mexicanos.