Zapata y sus Ratas Calientes

Ildefonso López/Subterráneos


Puebla, Puebla 16 de febrero 2022. Los Zapatas & Hot Rats fue un grupo que protagonizó la escena poblana de los años setenta, estaba conformado por los Hermanos Ortiz Zapata, David en la batería y la voz, quien murió lamentablemente en está pandemia (23 de julio de 2020) . Sergio en la guitarra requinto. Armando en bajo. Adolfo en la guitarra de acompañamiento y flauta, circularon de 1970 a 1975.


Zapata y sus Ratas Calientes, no solo se movieron en un ambiente estudiantil o de cafés por el centro de la ciudad, era el otro rock, el de la clase trabajadora y el desempleo, el que coexiste en los muros de la ciudad, allí donde llegaron a poblar la gente que venía del campo en busca de progreso a la ciudad.


Adolfo Ortiz Zapata, miembro original de la banda, hace un análisis critico de la escena del “rock poblano” en los años setenta:


“La escena estaba restringida en el sentido que el Rock and Roll, estaba dirigido a una esfera social alta, con acceso a la televisión y consolas para la gente de la periferia era difícil pues tenía que esperar escucharlo en la radio o en vivo que llegara la fiesta popular; para esto teníamos que llevar más dinero e ir más arregladitos”.

¿Cómo subsistieron?


“Cuando nosotros iniciamos, fue a nivel de barrio, juntas auxiliares.


“Había más Rock en el Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec, no tocamos en CENCH, pero sí en la Vocacional número 16 en Xonaca, actualmente es la técnica número uno. También en tardeadas de la Escuela de Leyes, Medicina y el Carolino de la UAP, en ese tiempo estaban ubicadas en las prepas y a un lado estaba la Escuela Popular de Artes, EPA.


"Otra modalidad eran Los bailes, los grupos de rock alternaban con grupos tropicales en la Ciudad o en provincia".


“Tocábamos rock y se era bien aceptado, la gente nos esperaba para escucharnos, en los pueblos bailaban de todo, a eso van; van a bailar, en nuestro caso la gente prefería escuchar y vernos actuar, nos llamaba mucho la atención que nuestra música la apreciaban, le ponían mucha atención a las letras ya propias en español, contrario a lo que sucedía con otras agrupaciones se ponían a bailar sin importar quien estuviera en escena”.

“Alternábamos con grupos tropicales de la época, eran buenos camaradas, pero en la ciudad había mas grupos de rock, como Rojo Vivo, Buter Milk, La Imagen, la Cebolla de Cristal, el Show Band 666, la Metamorphosis, la Yerba Fire Inc, Only Rock. Había fácil como veinte grupos que existían en ese momento.


“El rock duro se enfocó más hacia la zona norte poniente, aquí se formaron más bandas, público y hasta lugares que permitieron la difusión del rock cuando eran mínimos los eventos o eran mal vistos”.


“En una ocasión hubo evento en la Meca, por la 25 poniente, toda la gente venía del bulevar Norte, hacia sus colonias de origen: la Libertad, San Jerónimo, San Pablo, La Loma, Xonaca, era increíble como se lucían con sus matas y su vestimenta”.


“La ropa que se usaban era de mezclilla; chamarra y pantalón, tenis o botas, hombres y mujeres vestían igual playeras negras, el cabellos se usaba hasta la cintura, muy exagerado. El síndrome de 'Alicia en país de la maArvillas'".


“En ese tiempo todo era exagerado, como el nombre de las bandas como las bandas que tocaron en 1969 en el Auditorio de la Reforma: Crazy Elephant, Strawberry Alarm Clock y 1910 Fruitgum Company, que en esos momentos tenían un éxito en la radio 'Cuando nos casemos'".


También recuerda la presencia del Canned Heat con el Oso Heat.


“Toco aquí cerca de la casa, en la colonia San Miguel, todo era largo aquí, hasta los nombres de los grupos, como la Yerba Fire Inc, era 'Quemadores de hierba incorporada', algo así, por eso nosotros éramos Zapata y sus ratas calientes. Todos los nombres eran largos”.


¿Qué estaba de moda en la radio?


“En la radio sonaban cosas como de Creedence Clearwater Revival o Doors eran los más conocidos, nosotros escuchábamos a Johnny Winter, John Mayall, Savoy Brown, Canned Head, Rolling Stones y Led Zeppelin; esta música no la ponían en la radio, pero era nuestra influencia, tratábamos de estar más a la vanguardia”.


De las composiciones originales ¿logaron poner algo en el gusto de su público?


“De nuestros temas originales son pocos, pero la gente se acuerda más es 'El Huerfanito', fue compuesta por mi hermano fallecido, David Ortiz Zapata y la música de todos los hermanos, también está 'Señor Obispo' y 'el Ciudadano', la primera es una canción muy triste y las siguientes son una crítica al sistema social de ese tiempo y que se sigue viviendo en la actualidad”.


¿Existe alguna grabación?


Grabamos de forma casera en casetes, éramos un grupo de escasos recursos por eso nunca pudimos grabar, era muy caro, de hecho nuestros instrumentos los adquirimos a crédito.


¿Recuerda alguna tocada?


En Ainema Club, eran familiares de la Manzana 2000, donde también se tocaba rock y músicas de Sonoras, era un salón muy gigante, ahí tocó la banda Trío que suman siete y nosotros. Recuerdo que la gente disfrutó mucho ese concierto pues reconocían la calidad y ejecución de ambas bandas”.


Nombre y origen


“Hot Rats estaba inspirado en el disco de Frank Zappa, de ahí Zapata y sus Ratas calientes, nos gustaba mucho Zappa, tocábamos algunas cosas que podíamos, porque si estaba complicado”.


“La naturaleza nos proporcionó este sonido. Fuimos diez hermanos, cinco mujeres y cinco hombres, de los cuales cuatro hombres nacimos año con año; nos 'comunicamos' por un mismo cable; los gestos, la mirada, el lenguaje corporal. Podíamos saber así cuando íbamos a ejecutar cualquier cambio, cuando íbamos a tocar una canción partiendo siempre del ensayo y la sensibilidad entre hermanos”.

Teoría y praxis


“Estudiamos música, las primeras notas de solfeo e instrumento las estudiamos en la escuela Pacheco y Henning, desde el tercer año de primaria al sexto grado, con el método de Hilarion Eslava, ahí encontramos la métrica para todo esto”.


“Fuimos autodidactas en nuestros instrumentos, sabíamos leer un pentagrama, pero para poner una rola la sacábamos del disco a oído”.


“Siempre que poníamos algo la evaluábamos, pero lo más difícil fue cuando dejamos de tocar en el 75, nos aglomeró ya la música disco o el el Sonido Filadelfia. Barry White tenía una orquesta de cuarenta músicos, y nos lo pedían en una fiesta ¿cómo íbamos a competir?, aunque tocábamos cosas de Silver Convetion 'Flay Robin Flay', era muy papita”.


"La invasión de la música disco, los cambios personales como vivir en pareja modificaron sus vidas".


“Éramos anti matrimonio, en ese tiempo y dejamos el grupo”


¿No se plantearon en cambiar el rock por la música de fiestas?


“Sí lo pensamos, había necesidad de hacerlo, pero hicimos una pausa, además no éramos el perfil que se requiere, el gesto no da para eso; para estar tocando música 'chicle bomba', no dimos ese perfil. Nuestra naturaleza no nos lo iba a perdonar”.


“Nuestra música nos respalda, fue nuestro sueño realizado, sino de otro modo finges demencia, es como si te disfrazaras, tu conducta te delata, pues así fuimos nosotros cuando quisimos tocar música comercial”.


El placer de volver a tocar en el 2005


“De ahí nos volvimos a presentar treinta años después en el teatro Espacio 1900, invitación a mis hijos Adolfo y Ludwig, fue en el 2005, antes de salir a tocar nos informaron que estaba lleno y más aún que había gente que asistía a las tocadas de hace treinta años, también en Rockutla tocamos con grandes amigos; Serpiente Elástica, camaradas donde en ese tiempo tocaba Roberto Prieto guitarrista del grupo La Imagen”.


Las publicaciones


Conecte fue una revista fundamental entre los rockeros mexicanos, fue fundada en 1974 y desapareció en el 2005. Ustedes parecieron en esa revista en una sección que era una especie de buzón donde se hacían comentarios de parte de los lectores, la revista número 36 con fecha 15 de abril de 1977.


“Esa revista llegó a mis manos gracias a Miguel Cabreara que en paz descanse del grupo Zebra. Nos decía: 'salieron en Conecte', nos trajo la revista y nos la obsequió, mis hijos la conservan”.

“Fue muy motivante porque ahí decía: 'Es el mejor grupo rocanrolero y también los es de Blues no sólo de aquí de Puebla'."


"Dentro de las rarezas existió la Revista juvenil Acuario, la cual por lo menos tenía la portada, entrevista y poster central dedicada a la escena de rock poblano”.



Foto de revista Acuario y columna “Lunes Musicales”


¿Cómo era su relación con la familia Cabrera del grupo Zebra?


“Excelente, nuestros padres se conocían, principalmente las mamás, iban a vernos en las fiestas populares de la colonia Morelos, estaban siempre en primera fila, después continuaron con la estafeta, muy buenos músicos yo los llegué a ver con Three Souls in my Mind y otras bandas. Muy emprendedores trajeron muchos grupos”.


“Tenían buen show alternaban la música tradicional mexicana y el rock, llegaron a tocar donde teníamos el taller, me acuerdo mucho que tocaron el 'Huapango de Moncayo', buenos músicos y también grandes amigoslos Zebras”.


Personajes


“Luis 'El Diablo' fue un personaje bastante peculiar en Puebla, era banda, Banda, no se perdía ni una tocada, siempre estaba presente, desde niño asistía y apoyaba incansablemente, tanto que nos promovío en una entrevista en los 90 en la estación SÍ FM en el programa Rock en SÍ”.


“Era un amigo, él estaba siempre en primer base, también a 'Luzbel' que en paz descansen".


“Recuerdo que 'El Diablo' estuvo en la televisión en una entrevista con el tema 'Los jóvenes y las drogas', dió una buena entrevista, la recuerdo bien; le preguntaron lo que fumaba y no fumaba, entre ello le preguntaba, '¿mariguana? Sí, ¿cemento? Sí, ¿Thiner? Sí, ¿Cocaína? Para tortillas quisiéramos'. Buen camarada, buen amigo 'El Diablo'”.


"No se perdía nuestras tocadas y las de todos los grupos de rock. Él fue el primero que trajo a la Banda Bostik aquí al salón La Loma en la colonia.


Retirada


“Estuvimos bien, y nos integramos al taller de soldadura y pailería Forhza, con nuestro papá, también nos fue bien.


Bajo perfil:


Don Adolfo no se ha retirado del todo, ha participado con los Hikuri, que son su continuidad en la música: en las caravanas donde tocaron en algunos municipios, en las sesiones acústicas al inicio de la pandemia y en los festivales de Blues del Jose Martí tocó la flauta, además de estar presente en los aniversarios de Hikuri.


Ve con muy buenos ojos la transformación del taller de soldadura en el Callejón del Blues.


“Por su ubicación pude convertirlo en un negocio redituable, pero le apostamos más a la cultura, para tener un espacio abierto a todo público, niños y adultos. Aquí hay espacio para que toquen, y nos les pase lo de nosotros que tocábamos en el 'chiquero', aquí hay un espacio digno”.


Le ha entusiasmado la idea de transformar el mundo, su interés por los niños y niñas en talleres de arte ofrecidos en el Callejón, él lo define así:


“Porque la energía no se destruye, solo se transforma; he visto a las niñas y niños cuando van sus clases de dibujo, danza, música, al lado de sus papás apoyándolos, tenemos muchos vínculos con el barrio”.


Adolfo Ortiz Zapata, sigue creyendo en el amor y la paz, sigue buscando un mundo mejor, haciendo sinergia con las nuevas generaciones.


El futuro:


“Seguimos caminando creando caminos y vínculos entregando estafetas dentro de la música del rock y el blues, mis hijos Hikuri y sobrinos Ángel Nocturno, promoviendo la importancia de las artes y la cultura".