Un hombre de Azul

Ildefonso López/Subterráneos


Martín Páiz nació en la Ciudad México, a los 17 años se mudó a la ciudad de Puebla, a finales de los 80 empezó a explorar la música; como guitarrista participó en los festivales de la escuela de Letras donde estudiaba, antes de iniciarse en el blues, tocó rock urbano con mucha influencia del movimiento rupestre con David Pedraza. Más tarde incluyen a Gina González y Armado Rojas, en un proyecto de música para niños llamado “Ni entiendo”, tocando la guitarra y armónica, dejando un disco como testimonio, posteriormente se integró a Serpiente Elástica y actualmente integra un dúo con Toño Larios y se preparan para regresar después de casi dos años de inactividad musical por la pandemia, Martin Javier Pérez Páiz nos cuenta su historia en la música y su pasión por el blues desde sus orígenes.


Todo empezó cuando llegó a la ciudad de Puebla:


“No tocaba ni las puertas, aquí empezó todo, a pesar de que se me dificultaba por ser zurdo, para empezar no tenía guitarra y se me hacía muy difícil adaptarme, finalmente aprendí a tocarla de lado derecho y quizá eso hizo que no fuera buen guitarrista”.


“Con el paso del tiempo cayó una armónica en mis manos, empecé a soplarle. Me llamaba la atención su sonido en los discos de rock y tiempo después cuando empecé a descubrir el blues, me encantó, pronto me di cuenta que no estaba destinado a ser guitarrista, la armónica era mi camino, aunque la guitarra me sirvió para empezar a componer algunas canciones”.


El sonido de la armónica es cautivador y cabe hasta en el heavy metal como en The Wizard de Black Sabbath, ¿Cómo te atrapó?


“Por influencia de mis hermanos, escuchaban mucho rock, por ahí venían rolas de los Credence, Rolling y siempre que había una armónica, su sonido me fascinaba”


Tiempo después en mi curiosidad por profundizar en la música que me gustaba me fui yendo para atrás, en lugar de ir para delante; empecé abrevar de los inicios del Rock and Roll, Little Richard, Chuck Berry, el mismo Elvis, los empecé a conocer porque solo conocía versiones de los grupos mexicanos como los Teen Tops, los Crazy Boys, Enrique Guzmán y otros, por influencia de mi hermana que los escuchaba, pero nunca imaginé que esa música eran versiones de la que se grababan en los 50 en Estados Unidos, me fui yendo más atrás hasta llegar a las raíces, fui aprendiendo y me compré mi colección, ahí conocí Eddie Cochran Budy Hollie, Moddy Waters, B.B. King, Robert Jhonson entre otros, en fin me cambió la perspectiva”


“Empecé más seriamente a tocar Blues sobre todo con la armónica”


¿Cuándo inicias?


“Cuando terminó el proyecto de música para niños, David Pedraza y yo empezamos a tocar en los cafés y bares, él ya había formado la Serpiente Elástica pero se había disuelto, empezamos nuevamente y ahí fue donde empecé a tocar blues, aunque desde el proyecto de música para niños, hacíamos algunos blues para niños”.


En esos momento David Pedraza ya tenía en puerta la grabación de un disco, pero todavía alcance a subirme al tren, me permitió incluir una canción de mis épocas de Rupestre, por esas fechas fuimos a tocar a la Ciudad de Oaxaca tocamos en la Nueva Babel y de ahí nos llevaron al Tabula Rasa, que resultó una cantina donde todos hasta el dueño estaban borrachos, pensamos --nadie nos va a escuchar--, no es lo mismo un foro como la Nueva Babel, nos mandaron a la trastienda y muy tristes empezamos a improvisar y de ahí surgió Tabula Rasa que es una pieza instrumental, que se incluyó en ese primer disco.



El segundo disco fue la llave para abrir puertas, sobre todo por la calidad musical, ¿Cómo empezó?


“Empezamos a tener contacto con la naciente Asociación Mexicana de Blues, en la Ciudad de México donde nos sumamos; ahí empezó el vínculo con la gente que hacía blues en la Ciudad de México, donde hubo intercambio y retroalimentación, también hubo observaciones donde nos hicieron saber que sonabamos mucho al rock urbano, incluso que les recordábamos a Carlos Arellano; le dimos un giro al siguiente disco, nos adentramos más en el blues y tuve la oportunidad de incluir más canciones, fue un disco que alcanzó muy buenas críticas en la Ciudad de México, lo catalogaron como el mejor disco del año en ese momento, este disco se llama “La Serpiente Negra”, nos abrió la puertas para tocar en muchos lugares”.


“También en esos tiempos el festival que organizaba Raúl de la Rosa se fusionó de alguna manera con el Festival Internacional de Puebla (FIP), el cual incluyó a dicho festival de Blues y participamos con buenos resultados, fue una buena época”.


“Después fueron cambiando los integrantes de la banda, se salieron algunos como Roberto Prieto, que es un excelente guitarrista de blues muy reconocido en Puebla, él grabó con nosotros ese disco”.


“Ante las situaciones decidimos hacer un disco más acústico, más cercano a los orígenes del blues; se llamó “Viejo Blues”, con canciones de David y mías; todavía grabamos otro disco más que se llamó “Apunto de Caer”, no salió a la venta porque hubo problemas internos y salimos de la banda, quedándose solo David Pedraza”.



“Con Serpiente Elástica tuvimos un estilo propio y nuestras presentaciones sobresalían entre las que sea hacían en el CDMX;, tocamos en muchos lugares y festivales en la CDMX y otros estados, como Aguascalientes, Guanajuato y Tabasco. Ya íbamos subiendo; tuvimos la oportunidad de que David organizara varios festivales de blues, donde participaron bandas locales y de la Ciudad de México. Ya al último participamos en un festival que hizo nuestro amigo Raúl Contreras en Tlaxcala, cuando era director del Centro cultural de la Universidad de ese Estado, ahí le abrimos a Real de Catorce, para mi fue muy significativo, al igual que cuando tocamos con Follaje, en Pachuca. Todo iba viento en popa, había revistas electrónicas que nos sacaban en las portadas, siempre hablaban de Serpiente Elástica”.


“En ese momento hubo un corte y se acabó, salí de la banda por desacuerdos, más no por no tener tiempo cómo se manejó”.


Como hemos visto Martin Páiz lleva la música en el alma, continuó con otro proyecto.


“Salimos todos los integrantes, entre ellos el Bajista Antonio Larios, que también tiene su propio proyecto; él es un One Man Band un hombre orquesta; tiene sus propias canciones, toca guitarra, batería, armónica, el kazoo y canta”:



“Me propuso: ¿por qué no cantas mis rolas y hacemos algo de Blues los dos?, la verdad estaba un poco deprimido y dije: —órale va-- y empezamos a tocar como Larios y Páiz, somos un dúo, tocamos estándares y nuestras canciones; y mis canciones que tocaba con Serpiente Elástica”.


La presencia de la armónica siempre se hace necesaria para vestir ciertas canciones o simplemente palomear, ¿con quienes has colaborado?


“El buen Toño ha colaborado con Hikuri, y yo he colaborado con Confort Sureño de Edith”.


“Con Hikuri he grabado y tocado. Cuando estábamos en el estudio grabando con Serpiente Elástica, el ingeniero de grabación me invitó a tocar la armónica en una rola con banda de Rock del centro de rehabilitación social (CERESO), también grabé con Monedita de Oro”.


Sin grabación hasta la fecha, pero los pueden ver y escuchar en YouTube, ya hay planes para el regreso y seguir tocando.


“La última vez nos juntamos para celebrar a Crazy Blues en su cumpleaños; fue un pretexto para comenzar de nuevo, con posibles planes de grabar y de incluir a más músicos dentro de la banda”.


En esta segunda parte, hablamos un poco de la historia del blues y sus matices, que van desde lo lento hasta esos ritmos llenos de energía. El Blues tiene la capacidad de llegar a todos los públicos, háblanos de ese tema:


“Yo les diría que entren sin prejuicios a escuchar a los grandes maestros del blues y van a encontrar que es energía, euforia desbordante, cachondez, es amor y desamor al mismo tiempo, es capaz de cantar de las miserias y reírse también. Es cantar cosas trágicas y cosas que nos suceden a diario, es hacer catarsis con esas cosas que vivimos a diario y nos atormentan, para esto un buen blues para curar el alma y nos hace mover el cuerpo, yo diría que es el ritmo que puede ser lento o rápido, pero es un ritmo que siempre te va a jalar, te va a motivar a llenar de energía”.


Las particularidades de blues en español y en México


“Nunca vamos a igualar a los grandes maestros negros que tenían ese ritmo y lo tienen, tienen ese ritmo en la sangre, por naturaleza, pero, basados en nuestras propias vivencias, en nuestra propia idiosincrasia podemos hacer un buen blues, muy apegado a nuestras características, así como mucha gente decía que el Rock and Roll, no podía ser cantado en español porque era un ritmo que había nacido en Estados Unidos, pronto se vio que no era así, que podía hacerse en español y apropiase de las vivencias, para trasladarlo a este rimo y ahí está el Three Souls in my Mind, que empezó cantando en inglés, pero después lo hizo en español; de ahí se fueron forjando, a lo mejor es un camino que sigue todavía en construcción pero ha tenido momentos muy brillantes, yo mismo estuve muy influenciado por los rupestres, en especial de Rodrigo González, hacía un rock muy hermanado con el blues, por su manera sencilla de tocar, pero muy profunda en su lírica; Betsy Pecanisn hermanó el blues con la música ranchera, Armando Rosas hizo algo parecido con ritmos de huapango”.


“El Blues puede tener ciertas afinidades en su origen con algunos otros ritmos latinoamericanos, como el Son Cubano, con la misma música española, por sus colonias en lo que hoy es Estados Unidos, donde se daba un intercambio constante. El blues tiene unas estrofas donde se repite un verso y después concluye, esto mismo sucede en el Son Cubano y otros tipos de ritmos en nuestro continente, por lo que no sería muy desatinado decir que el blues tuvo influencia de estos ritmos y también hubo un intercambio muy interesante con la parte francesa como la Lusiana”.


El blues se fue construyendo con fusiones de ritmos que iba adquiriendo por la migración interna de los blues men, en busca de mejores condiciones de vida, por lo tanto nunca se mantuvo en un estado estático y siempre ha estado en constante cambio a pesar de estas circunstancia existen los llamados ortodoxos.


El blues es universal, lo pueden tocar quienes tengan sentimientos que expresar; tenemos formas de expresión; no lo hacemos de la misma manera que ellos, ya que eran otros momentos de su contexto político y social, cuando crearon está música basada en sus vivencias como esclavos y en los ritmos que traían de África, todo ese bagaje musical que traían, lo fueron adaptando, transformándolo y haciendo frente a su realidad como esclavos, eso no se va a repetir, fueron condiciones muy específicas y también son condiciones muy propias de la raza negra, el ritmo que traen los pueblos africanos se ve reflejada en toda Latinoamérica, todos los ritmos que tenemos actualmente están influenciados por la música negra”.


“Yo no creo que sea exclusivo, en un momento dado de la gente de color porque todos podemos sentir, todos podemos expresarnos, podemos hacer catarsis, todos hemos pasado un día malo, todos queremos explotar de euforia ,de alegría de tristeza, de coraje de cachondez, todo eso que maneja el blues, lo podemos expresar, no igual pero si con muestras propias características y si nos quedamos en tocar lo que ya se hizo, entonces los músicos nos volveríamos rocolas ambulantes”.


“Cuando tu cantas en español puedes expresar debidamente lo que estás diciendo y lo va entender el público que habla tu idioma, es importante tener una propuesta en español, porque está nutrida de nuestras vivencias y de nuestro contexto”.


La sonoridad de la armónica le da una identidad al blues como slide en la guitarra o la forma de cantar y repetir estrofas de las canciones, ¿Qué nos puedes decir de la armónica?


“La armónica era un instrumento muy pequeño y muy barato que cabe un bolsillo, en el desarrollo del ferrocarril muchos afrodescendientes participaron con la mano de obra, cuando empezó a circular este medio de transporte tan innovador en ese momento, muchos quedaban impresionado por el sonido, la potencia de la máquina, se empezaba a imitar con la armónica el sonido del tren; ahí nació esa cultura, van muy de la mano, por eso tuvo mucho arraigo entre los negros, su sonido fue muy compatible con la guitarra, de ahí hubo muchos dúos guitarra y armónica. Con las migraciones a los centros urbanos como Chicago donde se electrificó y surgen figuras como Little Walter, quien usaba micrófonos de las centrales de radio para alcanzar un sonido más denso; esto le dio otro matiz al sonido de la armónica, distinto al blues rural, partir de ese momento la armónica se volvió imprescindible en el naciente sonido Chicago Blues”


El blues era una música prohibida dentro de la sociedad, incluso dentro de la comunidad afrodescendiente, que la condenaba por incitar al vicio, a las mujeres y todo tipo de excesos, por otra parte la comunidad blanca, era totalmente racista y temía que sus hijos escucharán esa música; incluso en las tiendas de discos estaban catalogados como música “race”.


“En este contexto tuvieron que esperar a que hubiera un músico blanco que cantara como negro para poder explotar la música, ya que estaba prohibida para las estaciones de radio blanca, también estaba prohibido a los jóvenes, producto de la segregación y racismos, pero la música era tan buena, tan rítmica que seducía a la juventud, que de manera clandestina escuchaba blues pero le fueron llamando de otras maneras como rhythm and blues, posteriormente Rock And Roll, que ya tenía todas sus raíces en el blues. El Rock and Roll es hijo del blues”


“El blues fue definitivo para el nacimiento del Rock’n Roll en los cincuenta y en su evolución posterior. Las primeras estrellas de este género fueron músicos negros como, Chuck Berry, Fats Domino y Little Richard, cuando todavía se le llamaba Rhythm and Blues, quienes antecedieron a los primeros músicos blancos como Elvis Presley, Bill Halley, Buddy Holly o Jerry Lee Lewis que pondrían al mundo occidental a bailar sin parar”.


Para concluir, Martin Páiz afirma que blues sigue siendo la fuente de poder del rock, que ha dado tanta energía a través del tiempo y está presente en diferentes estilos, como el rock progresivo, el heavy metal, el rock psicodélico, reggae y hasta rap entre otros.