Tocar pasto: The Animal Plastics y la experiencia de volver al mundo real
- hace 1 día
- 3 min de lectura
Beto Vergara / Subterráneos
Cada riff, cada solo y cada beat sonaron con la precisión que demuestra la madera que tienen estos animales de plástico

Puebla, Puebla; 27 de mayo de 2026. La presentación de 301 de The Animal Plastics en Pulquería Santa Madre se sintió como tocar pasto. Corren tiempos en los que la música se consume más por internet que en vivo. Vivimos en una atmósfera digital donde prácticamente todo sucede detrás de una pantalla: estudiamos, socializamos, consumimos noticias, construimos ideologías y hasta desarrollamos vínculos afectivos dentro del ecosistema de redes y plataformas. El internet se ha convertido en nuestro mundo.
Por eso, ir a un concierto representa regresar a otra realidad: volver a utilizar todos los sentidos. El olor de la cerveza mezclado con el calor del venue. La vibración de los amplificadores. El ruido de la gente acomodándose entre canciones. Ver músicos tocando frente a ti, sin filtros, sin algoritmo y sin audífonos de por medio.
Escuchar un disco completo en vivo es una experiencia particularmente significativa. El orden de las canciones existe por una razón; cada transición y cada pausa forman parte de una narrativa. Escucharlo así, de principio a fin, redondea la experiencia. El disco deja de ser únicamente algo conocido para convertirse en algo vivido.
Y eso fue precisamente lo que ocurrió con 301. La presentación fue concreta, completa y ejecutada de manera magistral. Cada riff, cada solo y cada beat sonaron con una precisión que demuestra la madera que tienen estos animales de plástico. Hay bandas que, en vivo, intentan acercarse al sonido del disco; The Animal Plastics logró trasladarlo al escenario con una fuerza todavía mayor.
Porque sí: son una bandota. Tienen el sonido, la presencia y el punch suficientes para retumbar cualquier venue. Son una banda nacida en Puebla que está creciendo en la CDMX y, honestamente, lo tienen todo para seguir escalando.
La noche también contó con proyectos que ayudaron a redondear la experiencia. RedSky confirmó que merece seguir creciendo dentro del circuito local: riffs bien ponchados, dos guitarras que saben dialogar entre sí, un bajo que realmente se escucha, además de sentirse y una batería sólida sostenida por una voz femenina que termina de darle identidad al proyecto. Suenan pesados, ensamblados y con mucha claridad sonora.
Por otro lado, Cuco Méndez presentó un set atmosférico e introspectivo que construyó paisajes musicales ideales para perderse pensando en la existencia, los colores y los olores. Una propuesta distinta, sensible y necesaria dentro de una noche cargada de texturas.
También vale la pena reconocer el papel de Pulquería Santa Madre, un venue que continúa abriendo sus puertas a propuestas locales y funcionando como punto de encuentro para proyectos independientes que necesitan espacios reales para sonar, crecer y conectar con la gente.
Muchas veces, cuando quien suscribe esta nota recomienda a The Animal Plastics y menciona que son una banda poblana, la reacción suele ser de sorpresa. Pero quizá la sorpresa no debería ser esa. Más bien tendríamos que asumir que en Puebla también pueden construirse proyectos musicales enormes cuando existen ganas reales de hacer música.
Eso también quedó claro durante la presentación: el discurso de la banda es genuino. De agradecimiento auténtico hacia la gente que los ha apoyado desde hace tiempo. Parte de su crecimiento, como ellos mismos reconocen, existe gracias a esos pequeños esfuerzos colectivos: compartir canciones, usar su música en historias de Instagram, ir a los toquines, comprar merch o simplemente recomendar el proyecto boca en boca.
Y al final, de eso también se trata la escena local: de sostener entre todos aquello en lo que creemos.
Larga vida al rock. Larga vida a las presentaciones completas de discos. Y larga vida a The Animal Plastics.
***
Visita nuestras redes sociales: Facebook, X, Instagram, YouTube y TikTok

_edited.png)













































Comentarios