Hubo que confiar en mi propia realidad: Chinoy

Hugo Cabrera/Subterráneos

La canción viene a ser suavizante de sucesos inequitativos. Pareciera que la vida se tuerce y la canción narra el verdadero orden

Puebla, Puebla; 23 de junio de 2022. Chinoy es un cantautor chileno que está de gira por México, en el año 2007 tuvo un auge de público en su país natal provocado por su promoción en redes sociales, eso lo metió en la industria de la música con todo lo que ello implica, giras, entrevistas, contratos de publicidad. Él simplemente lo rechazó todo, no había congruencia entre su discurso y estar en la portada de una revista anunciando una marca de ropa. “Desde niño era ya un conflicto la escuela, solía buscar otros lugares emocionantes, observar y aprender”, dice en entrevista, una tarde de nubes grises y de lluvia que amenaza en la ciudad de Puebla.


“Yo creo que heredé algo de mi abuelo, solía cortar los granos de maíz que comerían las aves con mucha meticulosidad. Así me entrego a la composición de una canción, cuidando detalles, con observación profunda”. Chinoy produjo una obra durante la pandemia, uno de esos discos de título Venusterio, que significa las relaciones íntimas que tienen los reclusos cuando los van a visitar sus parejas.


La canción como obra


“La canción es un arte que viene de la intuición, una lectura de algo que está sucediendo. Hay un evento especial que provoca cualquier cosa en la cabeza y el autor tiene la libertad de decirlo”.


“Siempre la libertad va a anunciar cosas nuevas, un relato que se adelanta a lo que planeamos. El arte anuncia que va a salir el sol en alguna parte, se anticipa. En el autor hay una especie de búsqueda de lo extraño, en los lugares que no va la gente en su cotidiano. Lugares donde se genera vértigo, tristeza, lo terrible; poder ir a esos lugares en los que nadie quiere ser observador. El autor se ve llamado a narrar esos sitios”.


La libertad como premisa


“El rock tiene como premisa la libertad, un lazo salvaje, se desparrama, es propio, quiere sumarse de penas, en el ideal del amor, del romance. La canción viene a ser suavizante de sucesos inequitativos. Pareciera que la vida se tuerce y la canción narra el verdadero orden para una realidad más sana e importante, para que la vida sea una fascinación; en lo simple, como ponerse contento con la flor que nace al amanecer. Mi relación con la realidad está basada en una constante confusión”.

“Venusterio que es la cita amorosa que tienen los presos en la cárcel, tiene el sentido de comprender el amor romántico, revisitar la sombra para darle una lectura y poner en evidencia lo que no es verdad”.


El yo


“La verdad es que nací con esta especie de tumulto, no sé lo que voy a decir, una especie de imaginación lateral que se aproxima a lo que significo, confió en ello. Me tardé en hacerlo porque es extraño, y para lo que estaban acostumbrados en el colegio y la familia. Esta forma de ser me ha llevado a amistades verdaderas, artistas, pintores, músicos. En caso mío, siempre estoy cambiando de lugar, trabajo de andariego, tengo una deuda con el camino. “Siempre estoy pensando en ir a alguna parte, es mi deseo e inclinación absoluta.


He estado en en otros países sin la idea de tocar, y de pronto ahí me veía, tocando. Cuando llego a un lugar que no me conocen, quiero que me conozcan. Tengo un enganche natural de contactar. Siempre me voy presentando, confío en esto que me dio la vida y me surgió desde niño cuando tenía celo por cantar. Muy cabezudo, un dilema de niño viejo, siempre a un camino. Divagaba, igual que ahora, divagar, divagar. Una necesidad como de roer algo y alcanzar ciertas cosas de un héroe que era yo”. Chinoy se acompaña de una guitarra, las uñas largas y unos profundos ojos grises. Se descubre profundo en la conversación, es momento de parar.


https://www.instagram.com/chinoyoficial/?hl=es-la