Don Ernesto, el violinista Mixteco

Hugo Cabrera/Subterráneos

Puebla, Puebla, 27 de enero 2022. Un cuaderno pequeño sobre el atril, con notas musicales dibujadas a lápiz, es la memoria gráfica que guía a Ernesto Flores Hernández, de 86 años de edad, originario de Santo Domingo Tonahuixtla, para interpretar su música y quien visitó la ciudad de Puebla para recibir el nombramiento de “Tesoro Humano Vivo”.


Canciones y melodías tradicionales son interpretadas con su violín, desde los 7 años de edad. Y aunque es mixteco, ejecuta los Xochisones (sones de las flores, propios de la huasteca), con una sonoridad que hay que comprender desde su cosmovisión, tanto por la rítmica como por la melodía. "Antes tejía sombrero, ese era mi trabajo, la palma. Ahora ya no se puede, intento dar clases para jóvenes, pero no se interesan mucho", comenta Don Ernesto, antes de recibir su reconocimiento.


"Enseño mixteco (Ñuu Davi) y música, si no lo hacemos se perderá. Trato de mantener vivas las tradiciones. Canto canciones y melodías viejas que ya no se escuchan. Hay una muy vieja de antes de 1930 que se llama 'Carta de Amor'".


Pese al reconocimiento y los años de trayectoria, Don Ernesto comenta, "alguna vez fue a grabarme alguien de Cultura de la Ciudad de México, pero no nos dieron ni una copia, tenemos entendido está en la Fonoteca Nacional. Aquí en Puebla nadie nos ha grabado. Hemos tocado por diferentes lugares, Libres, Cholula, Tehuacán. Me conocen, pero no me han grabado".


Lúcido, fuerte, con entusiasmo y emocionado, Don Ernesto comparte recuerdos: "Empecé muy joven, a los 7 años. Empecé cantando, luego fue el violín. Nuestros antiguos tenían música para bodas, fiestas. Había bandas en el pueblo y ser músico es bonito".