Gloria Jhonson, icono de la contracultura en México

Ildefonso López/Subterráneos


Agradecimiento especial a Alfredo Torrentera


29 de Septiembre de 2021. Muere Gloria Jhonson, el pasado miércoles 22 septiembre a la edad de 81 años, icono de la contracultura en México y en el mundo, en su hostal Shambala en Zipolite, albergó a jóvenes hippies y jipitecas desde los inicios de los años 70, manteniendo siempre el espíritu de amor y paz, precursora del nudismo.


Mientras miles de jóvenes estadounidenses habían sido llamados para la guerra en Vietnam, en contraposición muchos jóvenes siguieron otras vías, el “amor y la paz”, la psicodelia, el rock y sobre todo el uso de sustancias alucinantes como el peyote y los hongos. México ya era un destino favorito.


“En realidad México se hallaba en el circuito Beatnik, así es que resultó normal que muchos macizos se desplazaran al sur de la frontera”. (José Agustín , p. 73,1996,).

En el caso de la ruta de la contracultura en Oaxaca, Huautla ya había detonado su fama con Maria Sabina, y había que seguir a la capital, San José del Pacífico, donde también se habían concentrado un buen número de iniciados y su destino final las playas del Pacífico sur, lugares como Huautla de Jiménez, San José del pacífico y Zipolite fueron refugio para muchos hippies y jipitecas.


Gloria llegó a Zipolite, cuando solo había unas cuantas familias dedicadas a la pesca y la agricultura, venía de California acompañada de un grupo de amigas, para visitar la ciudad de Oaxaca y con la firme intención de llegar a Puerto Escondido, según afirma su amigo de los últimos años, Alfredo Torrentera:


“Me contó que se subieron a un autobús que el machetero pregonaba: ‘a Puerto, Puerto, a Puerto’ , pero cuál sería su sorpresa que llegaron a Puerto Ángel”


Quien se iba imaginar que a partir de una confusión cambiaría la manera de ver el mundo en tres generaciones de visitantes a su comuna.

En el autobús conocieron a un pasajero nativo de Zipolite, les dijo que no iban a encontrar hospedaje, por lo que amablemente les ofreció “posada” , aprovechando que iba de visita con su mamá, con mochila a cuestas se dirigieron hacia el poniente de Puerto Ángel, con rumbo a lo que sería su nuevo hogar, seguramente quedaron cautivadas con la belleza salvaje del lugar casi deshabitado.


Ella supo que era el lugar elegido, en un sueño, había descubierto que Zipolite era el Shambala, ese sueño fue un llamado a quedarse. Sus amigas se marcharon , ella estaba encantada con el lugar y prefirió quedarse a vivir en una casa de campaña a la orilla de la playa. Regresó a su país a desechar lo que había acumulado y se estableció hasta el último día.


En su primera etapa construyó lo que sería “Arca de Noé”, en esa transición del cristianismo al budismo se convierte en Shambala.


Su casa siempre fue de puertas abiertas, donde de manera colectiva se construía, o sembraban algunos alimentos, se había convertido en una comuna durante más de 50 años.


José Torrentera un viejo Beatnik, la conoció después del eclipse de 1970, con nostalgia la recuerda:


“Gloria fue una visionaria, creo un espacio donde se se vivían las tradiciones de los pueblos originarios, como el amor y respeto a los cuatro elementos, su aportación a muchas generaciones quedará en su mensaje de amor a la tierra”


La obra de Gloria Jhonson continuará a través de María Zalvidea quien será la guardiana, y un grupo de amigas y amigos tendrán la misión de seguir sembrando Amor y Paz en Shambala, ¡hasta siempre Gloria!.