Entrevista a Jesús Romero

Ildefonso López / Subterráneos

Desde blues, folk, covers, hasta la producción musical.


Puerto Escondido, Oaxaca. 09 de Febrero de 2022.

Chucho Romero ha estado inmerso en la música desde los años 70, compañero y

amigo de Carlos Arellano durante su época de secundaria, incursionó en la música

Latinoamericana al lado de Moisés Cabrera, más tarde regresa a los caminos del rock

con Tierra Baldía, la Rock Ola, Cuarto Blanco y un estudio de grabación donde ha

cocinado a fuego lento el ritmo, la armonía y la melodía, con los ingredientes que el

tiempo le ha dado.


El génesis


“Éramos compañeros en la secundaria Venustiano Carranza, empecé a tocar guitarra

por Carlos, siempre llevaba su guitarra, me sorprendía como tocaba; los primeros

acordes me los enseñó.”


“Era la época de Avándaro, éramos fans del Three Souls in my Mind, en Puebla había

mucha efervescencia”.


“Íbamos en el turno de la tarde afuera de la secundaria y veíamos muchos greñudos,

en esa época era la moda. Vimos a una banda que se llamaba la Yerba Fire inc, me

sacaba un poco de onda, los veía como malosos. Tiempo después me enteré de que

eran un grupo, pero me llamaba mucho la atención su facha, super setentera las matas

larguísimas, así empecé a conocer bandas de esa época, Juan Guerra, los Nash, La

Cebolla de Cistal, Zapata’s and Hot Rats y algunos más. Todas esas andanzas fueron

con Carlos Arellano y Beto Kuri”.


“Había tocadas en gimnasios, salones, en muchas fiestas particulares, estaba muy

chavo y no me dejaban salir, todo lo que alcance a ver fue en tardeadas, en la noche ni

de milagro me dejaban salir, era una época intensa en cuanto a música en Puebla”


“Íbamos a La manzana que era el lugar donde tocaban las bandas, pero como éramos

menores de edad no nos admitían, así que desde afuera escuchábamos a las bandas”.


“Recuerdo una gran tocada en el Spa Agua Azul, Bandido, La Tinta Blanca y el Ritual,

no pudimos entrar y nos conformamos con escucharlos desde afuera, ya conocía a

esas bandas me alucinaban, era mucha ilusión verlos o escucharlos aunque sea

afuera, estaba a reventar el lugar. Recuerdo que cuando llegaron los de Bandido, había

unos chavos que conocía; de repente cargaban el equipo y se metían y ese era el paro,

hacerse pasar como los chocomiles de la banda, cargaban un instrumento y se metían,

íbamos Carlos, Beto y Toño el Pachuli”


Fans de Three Souls


“A Three Souls in my Mind alguna vez lo vimos en el Centro Escolar, recuerdo muy

bien porque habían sacado su segundo disco, y Alejandro Lora iba vestido igualito que

en la portada del disco, ahí sí pudimos entrar porque era una tocada para estudiantes”.

“Cuando empezaron a cantar en español, hubo un cambio en el sonido, su segundo

disco sonaba más a rock, sonaba más pesado, más ácido, los discos posteriores eran

más cercanos al blues”.


“Las guitarras de Ernesto de León y Alejando Lora, me acuerdo que impresionaron, me

siguen impresionando. Ernesto de León es un excelente guitarrista y era su admirador

número uno”.


Carlos Arellano interviene:

“Chucho hace una broma, medio cierto, medio en serio, porque dice que yo no le

quería enseñar a tocar la guitarra, siempre le contesto serio diciéndole, ni hizo falta,

tocas más chido que yo”.


¿Qué dices al respecto?


“En la época que éramos adolescentes a Carlos le daba hueva enséñame, Carlos me

enseñó algunas cosas, no tenía paciencia y se hacía wey y ya no me enseñaba nada,

y empecé a prender por mi cuenta con revistas, no tuve maestros, me hice solito y

silvestre”.


¿Cuál fue la primera canción que aprendiste?


“Blow in the wind de Bob Dylan”.


En los años setentas hubo dos corrientes en la música: la folclórica y el rock ambas

querían transformar el mundo.


“Cuando entré a la preparatoria conocí a Moisés Cabrera hoy es un famoso titiritero en

Puebla, nos hicimos amigos, él empezó a meterme la onda del 'Folclor

Latinoamericano', porque tocaba en el grupo del maestro Helio Huesca, me llamó la

atención era todo lo contrario al rock”.


“En esa época en Puebla, ya había pasado la efervescencia post Avándaro y

empezaba a decaer el rock, los grupos ya se habían dispersado, no sé si ya habían

crecido o si tenían otro tipo de obligaciones, ya no había tanto rock”.


“Yo me fui por el folclor, no me llamó la atención la música comercial, nunca le entré a

eso, entonces jale con la música latinoamericana, me gustaba la ideología, me

gustaban los instrumentos, me dio curiosidad por conocer otros ritmos, Moisés Cabrera

nos empezó a jalar para tocar, empecé a tocar el charango, quena, zampoña, bombo,

estuve como diez años aproximadamente.”


“Fueron bastantes años estuve en “Chakaymanta”, “Cuicani”, en “Nuevo Gallo” en

este grupo estaba Carlos Arellano, tratábamos de hacer música original, nunca

grabamos nada pero si andábamos con la semillita de tocar música original”.


¿En Nuevo Gallo se empieza a configurar lo que sería Tierra Baldía?


“No, lo que pasa es que cuando estábamos en “Nuevo Gallo”, estábamos Beto Kuri,

Luis Benítez, Carlos Arellano, Hipólito Zenteno, Alejandro Ortiz. En una de esas Carlos

y Luis deciden salirse, la música latinoamericana estaba llegando a su fin, así que un

día desaparecimos y se acabó. Entonces me entero que Carlos Arellano y Luis Benitez

estaban en Tierra Baldía con Ramón Patiño, Olinto y Víctor Hugo Montiel, no me

acuerdo mas porque el baterista Armando Delgado entró después”.


“Olinto Montiel trabajaba en el Seguro Social, y una vez fui a ver la bolsa de trabajo, me

lo encontré y me platica de la banda, que estaban haciendo música original, que quería

hacer una Ópera Rock... que me invita, ahí fue cuando entré, grabamos el disco e

hicimos algunas presentaciones”.


“Tierra Baldía acompañó a Carlos Arellano en la grabación de su primer disco”.


¿ Cómo fue tu participación en Tierra Baldía ?


“En Tierra Baldía sólo participé tocando, di sólo algunas ideas, entré cuando la banda

estaba consolidada, las canciones ya las tenían, lo único que hice fue aprenderlas e

interpretarlas, igual en el disco de Canciones Domésticas de Arellano, él nos decía; el

arreglo lo quiero así, etc., y nosotros lo interpretábamos, realmente no tuve

participación como arreglista”.


¿Qué pasó con Tierra Baldía porque se difuminaron de la escena ?


“Había muy pocas oportunidades de tocar, no había trabajo, solo tocábamos algunas

veces para la BUAP, de hecho ellos nos patrocinaron el disco. Había muy pocas

tocadas, no había incentivos, fuimos a tocar a la Ciudad de México algunas veces pero

no pasaba nada y me salí, la banda siguió un tiempo.”


¿Qué hiciste después de tu salida de Tierra Baldía?


“Rock Ola, una banda de covers en la que estaban Luis Benítez era bajista, Armando

Salgado ambos de Tierra Baldía y un guitarrista excelente...Roberto Prieto”.


Los tiempos del Sótano


“No había espacios y se ponía a reventar siempre, ese era un lugar para el jazz, lo

abrió Tom Batenbach, con la idea de tocar jazz, no jalaba. Un día llegué a audicionar

como solista, toque varias veces hasta que un día le propuse tocar con mi banda y

aceptó, el lugar se ponía hasta el tope cada semana, muy chido, para mi fue muy chido

esas épocas”.


Del Sótano al Teorema


“Después de lo del Sótano empezaba a acompañar a Armando Romani, pasado un

tiempo le dije al dueño que tenía un grupo de rock, pensé que me iba decir que no

porque el lugar era como muy cultural y cuál fue mi sorpresa que me dijo: si vengan.

Pasó lo mismo que en el Sótano eran llenos totales, duramos doce años ahí”.


De rockstar por Córdoba Veracruz


“En esa tocada alternamos con “El “Tri “y “La Cabra de Bolones”, recuerdo que fue en

un estadio, acompañamos a Carlos que por cierto se me hizo tan raro verlo con una

guitarra eléctrica, siempre tengo una imagen de Carlos con una acústica”.


“El concierto estuvo a todo dar, nosotros impresionados porque no estábamos

acostumbrados a tocar en estadios, obviamente la atracción era el “El Tri. El escenario

estaba en el diamante y daba a las gradas, nosotros estábamos abajo en los vestidores

vimos todo, todo, lo que me más me impresionó fue cuando salió Lora, la gente se

puso como histérica, loca loca, se trepaban a la malla como changos qué hay entre

las gradas y el campo y se aventaban, me di cuenta del jale que tenía Lora en esa

época, no sé ahora”.


“Cuando acabó, dijimos vámonos, y nos nos dejaban salir, porque había una bronca de

lana con la Chela Lora, no sé exactamente y de repente vimos a un helicóptero

aterrizar en la cancha y ¡no salen de aquí!, resulta que el organizador era un narco, un

capo de la zona, ¿no?, ya a las de mil nos dejaron salir, no hubo ningún problema.

Estuvo a todo dar, el escenario, las luces, había varias cámaras”.


Estrellas de TV 3


“Regresamos a Puebla había mucho trabajo, nos ayudó mucho salir en la tele, Íbamos

a Tv 3 seguido, tuvimos mucha difusión, todo eso se juntó con las ganas de la gente

por escuchar rock en vivo y no había, como ahora, en esa época éramos muy, muy

pocos”.


Los tiempos del “El Umbral”, el primer foro en la Ciudad de Puebla, que ya contaba

con escenario, iluminación y audio ¿Qué recuerdas?


“Carlos Arellano, Los Mochachos que luego fueron la Compañía Eléctrica, y al Rock

Ola, fuimos los que inauguramos “El Umbral”, se ponía bastante bien. Recuerdo

cuando tocaron los “Tex Tex” , se puso hasta el queque, se puso muy chido”.

“Ahí se empezó a gestar un movimiento de música original con grupos como Utopía,

Las guitarras Rotas, La última Milla”.


“Luego viraron hacia el Metal, no se porqué pero El Umbral fue una época muy buena”.


De la Rock Ola a Cuarto Blanco


“Un día desperté y dije: “ya no me gusta el nombre de Rok Ola”, y le dije a la banda por

que no nos cambiamos el nombre, y dijeron: va. Entonces empezamos hacer sorteos

de títulos de grupos, hasta que alguien dijo: “Cuarto Blanco” y todos estuvieron de

acuerdo, como la canción de Cream. Esa fue la razón, Rock Ola ya no me decía nada”.


Grabaciones


“Cuando tocábamos en “Teorema” conocimos a un finlandés que era alto ejecutivo de

Nokia, nos hicimos muy amigos de él, un día le dijimos: ¿No nos puedes patrocinar un

casete? y nos dijo que si. Grabamos canciones originales, una parte del tiraje se saco

como “Cuarto Blanco” y la otra parte con una chica que anunciaba un teléfono, que era

para regalar a sus clientes”.


Tributos


“Después de la grabación empezamos hacer los tributos, los primeros fueron de los

Beatles, los hacíamos cada 8 de diciembre en el “Teorema”, hicimos muchos pero el

que más me gusto fue el de Rock Progresivo, tocábamos entero “El lado oscuro de la

luna” en la segunda parte del show, en la primera tocábamos varias rolas de

progresivo, de Jethro Tull, Rush, Emerson Lake and Palmer, hicimos de los Rollings, de

Queen uno muy exitoso en el Teatro de la Ciudad, también de Sabina”


Tiempo de blues


“A mi siempre me ha gustado el Blues, siempre, yo incursione en el blues más

adelante, hice una banda que se llamaba “Chat de Blues”, tocábamos los estándares,

no duró mucho, proyectos alternos no he tenido muchos”


Proyecto de solista


“Lo que sí hice fue una grabación propia con música instrumental, orientada hacia el

progresivo, lo saqué hace como 7 u 8 años, se llama “Monolito”, espero subirlo a las

plataformas para que puedan escucharlo. No tuvo mucha difusión por culpa mía”.

“Hice un disco en físico, lo promocionaba en las tocadas con Cuarto Blanco, llegué a

vender algunos, no me enfoqué mucho en promocionarlo”.


“Ya acabé el segundo, bueno no sé si está bien decir disco o mis últimas grabaciones”.

La giras


Durante un mes se presentaron en diferentes ciudades de la República Mexicana,

por parte CONACULTA por la zona centro-occidente de México, Guanajuato, Nayarit,

Zacatecas, Michoacán, San Luis Potosí ,Guadalajara, Querétaro, Matehuala, etc.


Queen sinfónico se presentó en 2014, con la Orquesta Sinfónica de Oaxaca y Cuarto

Blanco. El Coro de la Ciudad de Oaxaca y el Coro de la Dirección de Arte y Cultura de

la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca.


“Fue un lleno total y un éxito sorpréndete, nos acompañó Toño Cares en la voz, el

teatro Macedonio Alcalá es muy bonito. Antes de la tocada salimos a ver; había unas

colas enormes, enormes”.


¿Cómo te sentiste?


“Es una sensación, no sé, como de agradecimiento ¿no? y sobre todo el día del

concierto, al ver la reacción de la gente te sientes el rockstar que siempre has querido

ser”.


“Una situación parecida nos pasó en Teziutlán también fue en teatro, lleno total y la

gente desbordada, rola que cantábamos, rola que se ponían a cantar, a bailar, a

cantar”.


De los análogos a los digitales


“Muchos chavos, de ahora no tienen idea de las carencias tecnológicas y económicas

de antaño, lo que tenemos no es por generación espontánea”.


“En el primer estudio que entré a grabar con “Carlos Arellano y Tierra Baldía ” era un

auténtico desmadre, para empezar era muy caro, en Puebla sólo había un estudio,

chiquito muy mal acondicionado. Carlos consiguió un estudio en México, sin ninguna

experiencia, ahí veíamos las cosas más “Pro”, fue todo un relajo para llevar a toda la

banda , en ese momento lo estas viviendo y no captaba ciertas cosas, no las capté

en en ese momento, en cuanto a las grabaciones; te vas dando cuenta hasta que

aparece todo este mundo tecnológico de las grabaciones, y resulta que ahora lo

puedes hacer en el cuarto de tu casa”.


¿Cuándo iniciaste con tu estudio y como productor?


“Empecé en el estudio hace como diez años, siempre me interesó mucho el tema de

las grabaciones. El estudio lo tengo como un rollo personal, grabo mis cosas, mis

experimentos musicales, se han acercado algunos amigos como Carlos, José Luis

Galindo, David Pedraza, Octaviano Paredes”.


“Octavio ya está acabando de grabar sus últimas rolas, Con David vamos a sacar

cosas que grabó hace tiempo, se grabó el disco de Carlos, se sacó el disco de José

Luis, y quiere grabar otro”.


¿Cómo ha sido tu participación como productor?


“Hice la mezcla, la captura, aporté algunas ideas en cuanto a la grabación y la mezcla

en el disco de Arellano. En el que sí toqué fue en el de José Luis Galindo, David ya lo

traían todo, en el de Octavio solo grabé. Con José Luis sí participé como arreglista”.


Los planes para este año


“Estamos en un proyecto para formar una bandita de blues con Víctor Illarramendi,

Jonathan López, Jhon Dixit y Nino Hass en las armónicas, el blues siempre me ha

gustado, tengo esa espinita de tocar blues y las tocadas con Cuarto Blanco.


“Sacar mi nueva producción y subirlas a las plataformas para que puedan ser

escuchadas”.


¿Algo que quieras agregar?


“Que a todos los chavos que le gusta el Rock and Roll, que le sigan dando, como diría

“Lora” que le sigan dando duro y que los “bendiga Dios”.


Agradecimientos a Carlos Arellano y Hugo Cabrera.